La primera vez que quise ser independiente tenía doce. Fue durante una de esas raras ocasiones donde mis padres estaban de fiesta, me quedé sola en casa y no había nadie quien pudiera cuidar de mi ese día. Les afirmé que estaría bien, mi primera razón para ser independiente fue infantil, según yo, si era independiente podría comprarme todo los dulces del mundo, después comencé a crecer y quise ser independiente para no escuchar las peleas de mis padres, me dolía que discutieran tanto, me dolía que siempre estuvieran peleando. Con el paso del tiempo ellos dejaron de discutir y me alegré, a veces lo hacían. Había sido una mala racha y lo entendí tarde, todos tenían un mal tiempo, es cuestión de saber superarlo. Lo que no sabía, es que mi padre lo había superado teniendo sexo con la mujer d

