Abro los ojos al día siguiente con la cabeza de Miller en mi cuello, sé que no está durmiendo porque, aunque la respiración está tranquila, la respiración de Miller no es tan regular como cuando está durmiendo, paso mi mano por su cabello y su mano pasa detrás de mi espalda debajo de mi camisa para tocar mi piel. —Tengo derecho a hablar ahora? — me pregunta bromeando, me río antes de responderle. —Sí, de todos modos, creo que tenemos que hablar. — Se pone de pie y yo hago lo mismo, pegado a él. —¿Es por eso por lo que durante días has estado distante cada vez que estamos fuera de mi apartamento, tu chalet o la empresa? Porque quieres evitar a los medios de comunicación, quieres evitar que nos tomen fotos porque tienes ... —Te ruego que no termines tu frase con un porque te avergüenzas

