
Soy la princesa Jinohra, mi vida se resume en tratados reales, no hablar con los plebeyos, honrar el apellido de no sé cuántas generaciones atrás y poner buena cara a las labores reales.
Dentro de poco, la poca libertad que poseo me será arrebatada. Mi padre, el rey Neal, me dará en matrimonio al príncipe Aivan de Lisburn, honestamente no tengo ni la menor idea de quién sea ese príncipe, pero lo único bueno de todo esto será que podré por fin alejarme de la familia que me ha convertido en un rehén.

