Narra Arthur Sentir el calor de la casa de Celestina es muy agradable, se siente una cercanía y armonía entre sus hermanas y el pequeño Jhonathan que resulta acogedor; hacen todo apoyándose unos a otros. Este día me quedaré en su casa para almorzar por petición de su madre, así puedo descansar un poco en lo que emprendemos nuestro viaje de regreso a Arán. Celestina me lleva con las ovejas que tanto mencionaba, nunca antes había estado tan cerca a unas y me genera curiosidad sus formas de cuidado, ella les habla como si se trataran de personas, cada una tiene un nombre; Matilda, Bernarda, Cariñoso, Brutus, Chuleta, Glotón, Greñas y otros que no logré memorizar, ya veo de donde ha sacado lo de “Polluelo” Verla hacer lo que normalmente acostumbraba me resulta encantador, su manera de vest

