De no ser por el señor Osman, no hubiera almorzado, el toro le aplico la ley del hielo luego de expulsarla de su oficina. Cómo si le hubiera expresado el peor de los insultos. Osman fue un ángel, reconoció su afiliación, aparte pudo abrirse y contarle sobre sus problemas económicos. Guardo la tarjeta que este le había entregado en su cartera, antes de cerrar el closet. " Deleite".Era una especie de empresa dedicada a la organización de evento. Podría con eso, por lo regular eran trabajos esporádicos. En esos momentos sentía que podía con todo, incluso con el energúmeno de su jefe. Su mamá merecía cualquier sacrificio. Rodó sus ojos hasta su computadora. Antes de dormir, decidió revisar los avances en su proyecto de tesis. Tabulo los resultados de alguna de las investigaciones que habían

