Al cerrar la puerta de la entrada, al despacho de Taurus Recio, hizo un gran esfuerzo para caminar, le dolía, había sido casi una matanza. Arrastró sus pies hasta llegar a su escritorio. Tomo su cartera y se dispuso a ir al baño. Fue un gran esfuerzo el actuar con normalidad, al atravesar el pasillo antes del tocador, era visible para algunos robots que trabajaban en ese nivel. No miro a los lados. Se enfoco en caminar con prisa hasta su objetivo. Ya dentro vió el desastre, el vuelo más bajo de su vestido estaba manchado de sangre. Una odisea la limpieza, en ese instante se vió en el amplio espejo, su rostro vencido, el cabello en desparpajo, el olor de ese hombre estaba en su piel. Algunas lágrimas se escaparon de sus ojos, las dejo caer, hacia juego con el agua que caía del grifo e

