—¡YULIAAA! —Así te quería encontrar maldita traidora hija de puta. — la voz de su padre resonó en los oídos de Agustina, había sido demasiado estúpida y confiada, Yulia le había advertido que tuviera cuidado y ella se descuidó, por supuesto que el vendría de inmediato a por ella. — Debí dejar que tu madre te abortara cuando tuvo la oportunidad, vas a pagar muy caro tu traición. — para ella no era un secreto que el hombre que decía ser su padre, la odiaba solo por haber venido al mundo, nunca la había querido y le recordaba desde que era muy pequeña que ella era un estorbo. —Déjame en paz Diego, eres un maldito psicópata y te odio, espero que Yulia acabe contigo y te pudras en la cárcel. — el no merecía su respeto y al gritarle tan duras palabras recibió una fuerte bofetada que la lanzó a

