Yulia estaba feliz por recuperar nuevamente un poco o mejor dicho, mucho de su vida anterior, la diferencia ahora era que al no tener una fecha de caducidad para su amor o la amenaza inminente de la muerte por la enfermedad, podían vivir más tranquilos, tenía una idea rondando su cabeza desde hacía unos días y era que cuando todo acabara ella quería volver a ser madre, vivir la experiencia esta vez sin ningún temor o restricción y que Enzo pudiera disfrutarla junto a ella. —Estás muy callada de nuevo— estaban acurrucados en su cama descansando luego del día que pasaron junto a su pequeño. —Pensaba en que me gustaría tener otro hijo o hija. —se acomodó de medio lado para poder mirar la expresión de la cara de su esposo. —¿En serio? Me sorprende un poco luego de lo que hemos pasado. —

