Caminando hacia la habitación donde estaba Enzo, Yulia era un mar de emociones encontradas, si bien era cierto que el sí había perdido la memoria y que había sido mal medicado para que no se recuperase, también era una realidad que hubo un lapso entre la supuesta muerte, el nacimiento de su hijo y la operación, donde no se sabía a ciencia cierta que sucedió con el. Le preocupaba que el pudiera recuperar la memoria y mentir, decir que fue secuestrado también o negar que fue partícipe del engaño, habiéndolo hecho. Por eso era importante encontrar a los otros y escuchar la versión del cirujano y de la mujer misteriosa, solo así saldría de dudas. por el momento su determinación estaba flaqueando. La dificultad mayor para atrapar a la principal sospechosa, fue, que en la villa no había una sol

