No me creía capaz de amar, de sentir o de vivir. El sexo era mi única meta, pero llegaste tú y todo me cambio sin que me diera cuenta. Tú mi sumisa, tú mi ama, tú mi todo tienes el poder de convertirme en polvo y de devolverme a mi forma mortal solo para adorarte. Richard Jamás en mi vida había experimentado una angustia igual a la que viví cuando Mark me llamó y me explicó lo que estaba sucediendo. Sentí que la vida se me escapaba de entre las manos al imaginar que algo podría sucederle, ni siquiera el tenerla dormida en mi cama es suficiente para que el miedo se vaya de mi lado. Gustavo Olivo va a desear jamás haberse metido con ella. Salgo de la cama y saco el anillo de mi madre del cajón, me siento en la silla que está a un lado mientras la sortija gira entre mis dedos. Todo se arru

