Luna. Me estaba despertando, recordando lo que sucedió la noche anterior, Santiago vino en la madrugada a dormir aquí, por qué él al igual que yo, no puede estar lejos, no logramos estar legos el uno del otro, esto solo me demuestra lo mucho que me ama y que las cosas buenas llegan, siempre llegan en el momento indicado, Santiago llegó en el peor momento y ahora estoy por vivir mi mejor momento con él. -Santiago -murmuro- Despierta, ya es momento de que te vayas a arreglar -lo muevo- Anda, yo también me tengo que arreglar, sino llegaré tarde -abrio los ojos. -Puedes llegar tarde si quieres -iba a hablar pero no me dejó- Pero llega -sonreí grande. -De hecho -pienso- No sé si deba de llegar -me hice la desentendida- Yo te dije que no teníamos que dormir juntos y mira dónde estás -lo seña

