bc

Venganza de un Corazón roto

book_age18+
1.2K
SEGUIR
10.9K
LEER
otros
love-triangle
playboy
CEO
estudiante
drama
de enemigos a amantes
virgen
like
intro-logo
Descripción

Dominick Carbajal... un empresario multimillonario, acostumbrado a dorminar todo a su alrededor, poderoso CEO de una importante compañía al nivel internacional.

Mujeriego, acostumbrado a hacer su voluntad... tiene el mundo a sus pies...

Pero no siempre fue así... no siempre fue el poderoso líder, el rompe corazones empedernido...

En antaño, antes de ser el poderoso CEO que hoy es; era un muchacho de buen corazón, humilde a pesar de ser heredero del imperio que su padre construyó...

Hasta que puso sus ojos en la mujer equivocada, entregando su corazón a una mujer que solo lo hizo añicos, una mujer del bajo mundo bailarina de un cabaret... él entrego su corazón y a cambio solo recibió dolor, humillación, convirtiéndose en la burla del pueblo cuando aquella mujer lo dejó plantado en el altar...

Ahora años después, regresa en busca de venganza... ya no es más aquel niño rico lleno de ilusión... creció, se convirtió en adulto, en una bestia para los negocios y sobre todo un imán para las mujeres...

Haciendo gala de su endemoniado encanto y toda su fortuna a regresando para completar la Venganza de un Corazón Roto, sin saber que el destino puede tener otros planes para él.

chap-preview
Vista previa gratis
Prólogo: Cuando Todo Comenzó
El sol comenzaba a asomarse en el horizonte, iluminando las solitarias calles, anunciando el comienzo de un nuevo día. En algún lugar del pueblo, una imponente casa de alzaba, una de las pocas pertenecientes a familia adinerada, de las que se podía encontrar en el lugar. Una hermosa finca rodeada de Miles de hectáreas repletas de siembra y ganado, única en su esplendor; perteneciente a la familia más poderosa de aquel lugar. En una de las habitaciones del segundo piso un joven despertaba, mirando el techo de su recamara; un muchacho de no más de 18 años, grande ojos grises delineados por espesas pestañas, facciones finas pero que no dejaban de ser masculinas enmarcadas por un abundante cabello n***o y liso que cubría sus ojos... La apatía lo invadió, no queriendo levantarse de aquella cama, estaba cansado; de su vida aburrida y sin color, de la rutina que día a día vivía, sin ser feliz. Una vida carente de responsabilidades, no tenía obligación; ni colegio ni mucho menos trabajo, educado en casa pues había tenido la fortuna de nacer con el viento a su favor, en el núcleo de una de las familias más poderosas del mundo, encerrado en una jaula de oro. Su vida aburrida transcurría sin emoción, siempre la misma rutina, viviendo para complacer a los demás; agradecido con el destino que le había tocado vivir pero sin ganas de seguirlo en realidad ¿pero podía quejarse? no, tenía todo lo que podía desear, todo lo que pudiera imaginar... pero no era suficiente algo faltaba. Se sentía como una marioneta, un títere, manipulado por los largos hilos del destino, destino que sus padres había labrado para él desde el momento de su nacimiento, con esfuerzo y dedicación. Debía ser lo que sus padres esperaban que fuera. Su nombre: Dominick Carbajal Heredero de un imperio comercial, que se alzaba imponente sobre los demás; su padre un hombre de temple al cual no le temblaba el pulso para hacer lo que fuera con tal de obtener lo que se propusiera. Su madre una mujer amorosa pero decidida, que se había encargado de criarlo con mano dura; preparándolo para el futuro que debía enfrentar. Los contra de ser hijo único de una pareja exitosa, toda la responsabilidad recaía sobre sus hombros; haciendo su vida aburrida y sin ningún sentido, más que ser lo que sus padres se empeñaban que fuera. Con pereza se levantó de la cama para dirigirse al baño y asearse, estaba arto de las rutinas vacías, siempre lo mismo; día tras día, estar rodeado de falsas amistades, en frívolas reuniones, pasando ratos en el club con sus supuestos amigos o conviviendo con mujeres de mente limitada, las cuales no le interesaban de verdad, pero se debía guardar las apariencias, malditas apariencias que controlan la sociedad... Al terminar de ducharse, se coloco ropa adecuada y bajo al comedor, como de costumbre le tocaría desayunar solo, sus padres estarían haciendo quien sabe que, su padre de seguro cerrando algún negocio y su madre haciendo cualquier cosa que su trabajo le demandará, todo fuera por el " futuro de su heredero" . Le sirvieron la comida, no tenía ganas de probar bocado pero no podía hacerle eso a su nana, que con esmero le había preparado el desayuno; le dolía mucho ver a esa anciana mujer triste por su causa. Su nana lo había cuidado desde pequeño, dándole todo el amor del cual carecía gracias a la ausencia de sus padres, que por su trabajo siempre estaban lejos del pequeño, lo enviaban a la finca o a cualquier campamento que se les ocurriera con tal de mantenerlo ocupado, pero su nana siempre estaba ahí para darle consuelo. Terminó el desayuno con lentitud para luego desplazarse a la sala de estar y dedicarse a leer un libro, de los muchos que podía encontrar en su biblioteca personal, comenzaba a sentir que la rutina lo consumía; lo estaba asfixiando y no podía hacer nada para evitarlo. Después de una rato de soledad, de estar sumergido en su mundo de fantasía, leyendo aventuras que jamás podría vivir... su paz fue interrumpida por un grupo de jóvenes que entro al lugar. Bastante animados y escandalosos, vestían ropa cara y accesorios aún más costosos — Dom, Dom, Dom — se acercó sonriente uno de los jóvenes del grupo, el más cercano a él; podría decirse que su amigo de infancia: Luis Alberto Alcántara. Habían crecido juntos, pues que el padre de Luis Alberto era nada más y nada menos que el abogado personal de su padre, así que pasaban mucho tiempo en compañía uno del otro. — ¿Cómo estás? — indagó el recién llegado mientras se sentaba junto a él en el sofá, quitándole su libro de las manos de forma abrupta. — Bien , Luis Alberto. ¿se le ofrece algo? — tomo el libro que minutos antes su amigo le había arrebato, frunciendo el ceño. Luis Alberto sonrío de forma felina, era obvio que estaba tramando algo — verás Dom ... queremos salir a un lugar diferente y se nos ocurrió que quizás te gustaría acompañarnos. Luis Alberto señaló al grupo que se había quedado un poco más alejado, guardando silencio; discretos, iban vestidos de forma informal como si fueran a salir de fiesta, pero nada muy caro en comparación a lo que se solía usar para eventos de los de su clase. — Tengo cosas que hacer — respondió tajante, su amigo se puso de pie jalandole del brazo. — Vamos Dom, no seas aburrido... te aseguro que te divertirás — Luis Alberto trataba de animar a su amigo. Dominick nunca se había sentido completamente a gusto con su grupo de amigos, todos ellos eran los típicos niños ricos que solo se dedicaban a ejercitarse, ir al club y cazar mujeres, él por otro lado no desempeñaba las mismas actividades, muy poco asistía al gimnasio, por lo que su físico era considerablemente inferior al de sus amigos. Vivo ejemplo era Luis Alberto, alto, musculoso, de cabello castaño y ojos verdes, mientras Dominick era un poco más delgado, pues sus músculos nos estaban tan definidos como los de su compañero y su rostro aún conservaba rasgos infantiles, todo lo contrario a sus amigos. — ¿Que es esta vez, Luis Alberto? — de un movimiento se safo del agarre de su amigo — ya pasa de medio día y no tengo tiempo para perderlo en tonterías... — Vamos Dom, pasaremos un rato en el club para hacer tiempo y luego iremos a un lugar nuevo para nosotros — aseguro sujetandolo por los hombros. El anfitrión de la casa, suspiro con pesadez — ¿si voy me dejaras en paz? — su compañero asintió, así que Dominick accedió a pasar el rato con ellos. Sus amigos solían decir que Dominick carecía de carácter, resultaba muy fácil de manipular y sobre todo influenciable, no tenía el temple necesario para ser un futuro empresario , desde ya se comenzaban a escuchar rumores, de que el chico solo llevaría la empresa familiar a la quiebra... incluso trataban de convencer a su padre que lo reemplazará como heredero, sin éxito alguno, no estaba dispuesto a dejar la empresa familiar en manos de otro que no fuera su hijo. Cómo había asegurado Luis Alberto, fueron al club a pasar el rato, almorzaron allí, Dominick mando a cargar todo a su cuenta personal, así era el chico todo un encanto y muchas veces se aprovechaban de esa bondad que le caracteriza. Almorzaron tranquilamente, en medio de charlas banales y comentarios al azar, pidieron algo de beber para luego trasladarse a la piscina, eligieron una de las zonas más solitarias; querían charlar sin interrupciones. — Iremos a un lugar de la zona baja — explico uno de los miembros del grupo, un joven alto de piel tostada. — Se dice que es un lugar con poca luz y puedes encontrar mujeres de todo tipo — acotó otro, de piel blanca y ojos achinados. — Y lo más importante el dinero es virtud — acotó Luis Alberto, tomando asiento al borde de la piscina junto a Dominick. Dominick paso la mano por su cabello, no le agradaba del todo el plan de sus compañeros, la duda lo invadió ¿debía acompañarlos? lo pensó un momento ¿por qué no? sería interesante cambiar de ambiente e ir a un lugar más común. Dominick guardo silencio, prestando atención a la conversación que mantenía su grupo de compañeros; dándose cuenta que la única razón por la que salieron tan temprano era evitar que sus padres tuvieran conocimiento de a dónde irían realmente, su estancia en el club en estos momentos no era más que una coartada para cuando preguntarán a dónde habían estado. Por qué había decidido buscarlo a él para que les acompañe ? sencillo, era por mucho el más serio y responsable de aquel grupo de locos, así que su palabra resultaba valiosa además que nadie se atrevería a contradecir la palabra de un m*****o de la familia Carbajal, aunque está viniera del m*****o más débil. Las horas pasaron sin premura, hasta que la noche llegó; inundando las calles de una oscuridad que parecía perpetua... Al momento establecido los amigos emprendieron rumbo al lugar que tanto ansiaban visitar. Los nervios comenzaron a hacer mella en Dominick, no sabía a dónde se dirigían exactamente pero al observar las calles por dónde transitaban todo le parecía nuevo y extraño, como si estuvieran en un mundo alterno al que pertenecían. No tardaron mucho en llegar al lugar,, se encontraba escondido entre los callejones de la zona baja y más pobre de la zona ; Dominick alzó la mirada , dirigiendola al anuncio fluorescente que brillaba con el nombre del establecimiento: "CopaCabana" El nombre brillaba combinando color verde y azul neón, lo que más resultaba llamativo era la silueta femenina dentro de una copa de martini que resplandecía acompañando el nombre. Dominick sintió como su corazón se aceleraba a causa de los nervios que comenzaban a invadirle, se estaba arrepintiendo. Se adentraron en el lugar, las pupilas se dilatan apenas se pisaba el recibidor ; por dentro era un establecimiento muy amplio mucho más de lo que parecía por fuera. La luz era tenue, apenas iluminado con bombillas de neón que parpadean en diversos colores y parecían moverse por todo el lugar, a dónde se mirara los ojos encontraban siluetas femeninas bailando sobre mesas; algunas pegadas a un tubo que nacía desde el techo, otras sobre hombre lujuriosos que las miraban con deseo ... La música fuerte inundando los sentidos, los hombres emocionados al ver a alguna bailarina quitándose las pocas prendas que llevará, mujeres desnudas a plenitud otras con trajes tan diminutos que no dejaban nada a la imaginación, todo tipo de mujeres albergaba aquel lugar que parecía, incluso, ser mágico. Castañas, morenas, pelirojas, mujeres con rasgos asiáticos... Todo lo que pudieras imaginar estaba en Copacabana lugar de la perdición, ahora pensaba que tan acertada estaba esa frase. Una mesera se acercó al grupo, ataviada tan solo con una diminuta tanga de cuero; los guió hasta una mesa sirviendo le tragos de inmediato. El ánimo comenzó a subir rápidamente, trago tras trago la alegría se hacía contagiosa... No pasó mucho tiempo , cuando una nueva mujer se acercó a la mesa, subiéndose en esta sin mediar palabra... Diosa de piel ligeramente tostada, cabello n***o y liso, largo hasta sus caderas; piernas torneadas y senos firmes, toda una belleza . Los presentes deleitaron sus pupilas con tan escultural mujer, unos ojos grises brillaron interesados sobre todos los demás... con calma la mujer comenzó con su rutina, moviendo su cuerpo, seduciendo; encantando como si de una odalisca se tratara ... El joven Carbajal callo rendido ante sus encantos, ante su danza de la madrugada; fantaseando con tocar su piel, con besar sus labios... esa mujer era como una bocanada de aire fresco en su asfixiante rutina ... La mujer de brillante piel noto el especial interés del aquellos profundos ojos grises sobre ella, que resplandecían con inocencia siendo ella la perdición se esa alma libre de pecado ... Se acercó danzando, moviendo sus caderas envolviendo, a cada segundo, un poco más en su mortal hechizo... se coloco sobre él, una pierna a cada lado de la cadera ajena; llevo ambas manos a las pálidas mejillas y poco a poco acercó sus labios a los de su contrario. El roce fue lento, suave, delicado... fundiéndose en un solo ser con ese pequeño acto, el hombre jadeo tras el contacto; la lengua de la mujer rozo ligeramente los labios ajenos pidiendo permiso para continuar, Dominick suspiró abriendo un poco la boca, sintió como la lengua ajena se abría paso en su boca, recorriendo experta cada rincón; saboreandolo. Su corazón latiendo frenético, está vez no a causa de los nervios, sino de su excitación; cada beso, cada caricia, le provocaba una sensación satisfactoria; un impulso que recorría su espina dorsal hasta instalarse en su entrepierna. Las mejillas del inexperto muchacho se tornaron calientes, a causa del sonrojo que se apoderaba ahora de él; ligeramente avergonzado por lo que aquella desconocida mujer provocaba en su ser... Ella rozo su intimidad contra la de él, haciendo movimiento circulares, lentos y tortuosos; la excitación creció, podía sentir su m*****o palpitar; de pronto la ropa ya le estorbaba ... Con voz ahogada la mujer se acercó a su oído, susurrando palabras que solo el pudo entender; paso su lengua por el lóbulo ajena al terminar de hablar, provocando un efecto devastador en el hombre... se puso de pie tomándole de la mano para que él hiciera lo mismo, ante la atenta mirada de sus compañeros; se marchó con aquella mujer de exquisita belleza... Perdiéndose en los pasillos, le guió hasta una cómoda habitación; al entrar lo empujó para que se sentara en la cama, le beso sin prisas; desabrochando uno a uno los botones de su camisa... él, embobado, hipnotizado; observaba cada movimiento de aquella diosa de la seducción, poque si, él la consideraba su diosa, una que podría llevarlo al cielo ¿y por qué no? a conocer el mismísimo infierno. Entre besos y caricias, fue conociendo el placer; de mano de aquella experta supo lo que era sumergirse en las aguas de una mujer... perdiéndose en lujuria y pasión, olvidándose de sus principios y hasta de su educación. Nada importaba, solo el envolverse por aquellas largas piernas; sentir el calor que su cuerpo desprendía y como sus paredes lo abrigaban; no le daba importa a esa pequeña capa fina de látex que separaba el contacto directo de su piel con la ajena; todo aquello se sentía tan bien... sin saberlo esa mujer se estaba convirtiendo en su perdición... Se sintió crecer dentro de ella , palpitar cada vez más con cada sonido que escapaba de los finos labios femeninos, cada gemido, cada jadeo solo le hacía hervir más la sangre incrementando más el placer que experimentaba... la escucho gritar al alcanzar subpropio placer, aceleró sus embestidas cuál animal salvaje; alcanzando al fin su liberación dejándose caer sobre el pecho desnudo de su diosa que tan solo le acaricio el cabello sin mediar palabra ... Esa noche fue el comienzo de todo ...

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
59.6K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
222.7K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
13.1K
bc

el amor lo cura todo

read
1.4K
bc

Domando al Amor

read
6.4K
bc

Bajo acuerdo

read
49.8K
bc

Tras Mi Divorcio

read
576.8K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook