Copacabana ... lugar de sueños clandestinos ... Después de aquella primera noche , se había convertido en un lugar sagrado para el heredero Carbajal ...
Noches de pasión, noches de encuentros prohibidos, eso simbolizaba aquel lugar para muchos ... pero para Dominick se habían convertido en un lugar mágico, un lugar dónde debía estar...
Cada noche ,sin importar que, visitaba ese lugar de en sueño , un lugar de mundo bajo dónde podía ser el mismo , sin ataduras, sin que los parámetros de la sociedad lo ahogaran, sin tener ser el perfecto Carbajal ... solo era Dominick y se sentía feliz de serlo ...
¿ Y por qué negarlo? también iba por ella, aquella odalisca de piel morena , cabello largo y oscuro como la noche, y de profundos ojos claros...
Para el era más que perfecta, una diosa digna de admirar ... cada noche la visitaba, en lo más privado del lugar, intercambiaban caricias que nadie más le podía dar ... Todas las noches al verlo llegar ya ella estaba lista para si andar...
Los días pasaban, sin premura , y él solo anhelaba que llevará la noche para poder ir a verla... Cada vez que se encontraban las palabras sobraban , lo había cabida para besos y caricias ... noches de descontrol y amaneceres pesados, siempre envueltos entre sábanas ... ella recostada de su pecho y el dejando caricias en tu espalda ... simplemente perfecto ...
Recordaba perfectamente el momento en que se atrevió a preguntar su nombre ...
- Clarisa - respondió ella de forma suave , antes de dejar un beso en su blanquesino pecho.
Clarisa ... repitió Dominick en si mente , sin poder evitar pensar que le quedaba muy bien ... Clarisa ... le recordaba a la claridad ... esa que ella había llevado a su vida sin saberlo.
- Te quiero Clarisa - susurro antes de sellar sus labios con los de ellas, disfrutando se ese exquisito sabor que solo ella poseía ...
Clarisa ... sería suya para siempre ...
Habría los ojos de golpe ante aquel sueño ¿ en qué momento se había quedado dormido ? , miro a su alrededor , aún se encontraba en su oficina, aquel enorme lugar lleno de lujos y de todo lo que pudiera desear ....pero bastante vacío.
Se puso de pie para marcar camino hasta su bar personal, dónde sin miramientos sirvió un vaso de Whisky, lo bebió de un solo trago para volver a servirse otro...
¿ Por qué había soñado aquello? ¿por qué ahora después de tantos años sus recuerdos comenzaban a atormentar su mente ? no tenía respuesta clara y muy poco deseaba tenerlas ... solo debía distraer su mente ...
Regreso a su escritorio , sentándose a la cabeza de este como siempre lo hacía , se notaba imponente, poderoso ... intocable y ciertamente lo era ... el era Dominick Carbajal, mejor conocido como " la bestia" su palabra era ley y sus deseos órdenes.
Tomo el teléfono de su escritorio, marcando la extensión al número de su secretaria. Apenas está levanto el teléfono el hablo.
- Te quiero aquí , ahora - su voz brusca , cargaba sus palabras de orden , ni siquiera espero tener respuesta cuando soltó el intercomunicador.
Observo su reloj , midiendo el tiempo que su secretaria tardaba en llegar, no pasaron más de dos minutos cuando escucho a golpesitos en la puerta.
- Adelante - expreso sin emoción alguna , mientras se acomodaba en su silla , manteniendo una expresión sería.
- ¿ Necesita algo señor Carbajal ? - interrogó la mujer apenas abrió la puerta de la oficina de su jefe.
- Señorita Margaret , entre y cierre la puerta con seguro , por favor - la mujer trago grueso , pero no refutó la orden de su jefe.
Con paso tembloroso se acercó hasta el escritorio , Dominick la observo un momento : era mucho más baja que él , a pesar de estar montada sobre tacones muy altos, cabello rubio, ojos azules ,y piel blanca...
Apenas la tuvo cerca de si , la tomo de la muñeca atrayendola hacia él , de inmediato ella se coloco sobre su regazo , los toques , caricias no se hicieron esperar.
Él robó sus labios, sin delicadeza, un beso salvaje y cargado de lujuria ; comenzó a quitar la camisa de su acompañante ; ella por su parte deshizo el nudo de la corbata de su jefe con rapidez y de inmediato comenzó a desabrochar los botones de su blanca e inmaculada camisa.
Él se deshizo de la molesta prenda que ella ocupaba, dejando sus grandes senos a la vista ; solo cubiertos con una ligera prenda de lencería roja , que le resultaba muy sensual ...
Sin perder tiempo tomo uno de los senos de la muchacha , haciendo a un lado el estorboso sujetador, lo llevo a su boca ; comenzó a chuparlo sin compasión y a pasar sus dientes con suavidad.
La mujer sobre sus piernas se arqueo hacia atrás, sabía que ya estaba exitada y a la espera de lo que vendría. Llevo su mano izquierda por debajo de la falda ajena , recorrió sus muslos con una lentitud tortuosa para la mujer, hasta que finalmente llegó a su destino.
Sin dudarlo , aparto la prenda de ropa interior que Margaret llevaba , comenzando a tocar su intimidad ; estaba caliente , húmeda, lista para él... Un gruñido escapó de su boca en respuesta a ese descubrimiento.
Comenzó a tocarla ,pasando sus dedos de arriba a bajo , poniendo especial atención a ese pequeño punto rosa dónde explotaba el placer ... introdujo sus dedos , un gemido escapó de la boca de la rubia.
- Si haces ruido prometo castigarte - aseguro con voz gruesa a causa de la exitacion.
La mujer se mordió el labio , tratando de controlar los jadeos y gemidos que querían salir de su boca , Dominick movía sus dedos con rapidez dentro de ella ; sentía el placer recorrer su cuerpo con cada movimiento de ese hombre.
Dominick extrajo sus dedos de ella, se los acercó a la boca a la muchacha - prueba - ordenó.
Margaret no dudo en llevarse los dedos masculinos a la boca, pasando su lengua de lenta para finalmente introducirlos en su boca y chuparlos , saboreando su propio néctar.
Ante esto, él cerro sus ojos , disfrutando lo que ella provocaba en él , ya podía sentir su m*****o palpitar dentro de sus pantalones.
En un movimiento rápido , Dominical alzó a la mujer en brazos, aparto todo lo que le estorbaba sobre su escritorio depositando la sobre este ... boca abajo, en el pecho totalmente presionando contra el escritorio de caoba.
Con una mano alzó la falda de su secretaria mientras con la otra le sujetaba del cabello, la tenía inmovilizada, paso la mano por la nalga derecha ; contempló la piel blanca, antes de darle una nalgada.
La mujer jadeo , estaba demasía exitada y solo quería sentir como su jefe la romana. Él hombre le quitó la ropa interior de un jalón , de una de las gavetas de su escritorio saco un preservativo ; se lo coloco enseguida.
Se inclino ligeramente, frotando su m*****o contra la intimidad de su compañera, está jadeaba sin poder contener se ; hasta que de una estocada se introdujo en ella , sin delicadeza alguna.
Gimió en el acto, él comenzó a embestirla cegado por el deseo , haciéndola gritar de placer ; le gustaba en sexo rudo y salvaje, ella lo sabía muy bien, no se quejaba , solo se dedicaba a disfrutar de aquellas secciones de placer clandestino.
Aumentaba la velocidad de sus estocadas, entraba y salía de ella, podía observa como las nalgas ajenas robotaban con cada movimientos lo que lo exitaba aún más.
Los gemidos inundaron la oficina , Dominick tiro un poco de las hebras rubias, la mujer mordió su labio de nieva cuenta, tratando de controlarse pero era en vano.
El hombre bajo las manos hasta las caderas femeninas, apretándola para embestirla con más fuerza; Margaret grito su nombre cuando alcanzó el orgasmo , él pudo sentir como se contraía sobre su m*****o, pero no se detuvo hasta alcanzar si propio placer, gruño al hacerlo.
Salió de ella de forma brusca, ella hizo un ligero quejido - arregla todo - ordenó dirigiendose a su baño privado.
Desecho preservativo, se aseó cómo era debido , acomodo su ropa ; me miró en el espejo del lavado por un momento antes de lavarse la cara y salir secándose las manos con una pequeña toalla.
- ¿ Se le ofrece algo más? Jefe - indagó la mujer apenas lo veo salir del baño. Ya había acomodado su ropa y todo el escritorio.
Le agradaba la eficacia de su secretaria, por eso aún la conservaba en la empresa - puede retirarse señorita Robbins.
La mujer inclino la cabeza en forma de agradecimiento antes de retirarse. Margaret Robbins, era la secretaria del CEO Dominick Carbajal , llevaba 6 meses trabajando para él, toda una novedad en la empresa y como muchas mujeres más, estaba perdidamente enamorada de la bestia ...
Pero sabía que no tenia esperanza , por eso se conformaba con la loca atención que su jefe pudiera darle , aunque fuera solo un momento de pasión a escondidas ; no le molestan. Conocía muy bien como era su jefe, no era más que una bestia pero como amaba a esa bestia...
Nunca imagino tener una oportunidad con él y sin embargó él había puesto sus ojos en ella ... regalandole horas de placer , rudo y exquisito placer.
Se sentó en su escritorio fuera de la oficina de su jefe, comenzando a fantasear con un amor que sabía que no tenía, pero quizás con el tiempo podría ganarse el corazón del jefe Carbajal ... peor no imaginaba que el corazón de Dominick ya tendría dueña... en ese momento ni el mismo Dominick Carbajal imaginaba que existiera una mujer que , pronto , pondría su mundo de cabeza ...
Nunca se está preparado para esos giros inesperados que da el destino ... y mucho me la para las increíbles sorpresas que nos puede deparar ... y el gran empresario Carbajal lo aprendería a la mala...