REGINA A LA MAÑANA SIGUIENTE DE LA FIESTA — ¡Mierda y más mierda! Tengo un dolor de cabeza espantoso, ¿cuántos? Y ¿Qué tragos me tomé?, carajo ¡¿Y mi ropa?! — No entiendo nada o donde estoy. — ¡Esperen! ¿Qué es esto? —No pueden dejar dormir en paz a uno—escuchó la voz de un hombre. — ¡Por los clavos de cristo! Es Javier, me acosté con el imbécil este. — Está a mi lado y desnudo de todos los imbéciles de esta tierra ¿Por qué con este? — Espera ¿Qué me has dicho? ¿Qué haces desnuda en mi cama? —Se hace el sorprendido seguro algo .me puso en la bebida. —Jugando a las muñecas—respondí con sarcasmo, — ¡Estúpido tuvimos sexo!, si no te diste cuenta, de todos los hombres en la boda, ¿por qué contigo? ¡Porque soy una estúpida! —Yo tampoco entiendo, ¡Ya recuerdo! Tú me provocaste, empezaste

