JAVIER Han pasado dos días desde que prácticamente le rogué a Regina que se casara conmigo, dos días en que mi madre no ha dejado de llamarme preguntándome por la cena, hace mucho que no me sentía tan saturado, tan irritado todo a mi alrededor me molesta, tengo miedo de lo que pueda pasar, tengo ganas de salir corriendo de aquí y esconderme para siempre, ni siquiera presto atención a esta maldita reunión ya quiero que regrese Ethan según me dijo regresaba la otra semana. La dichosa reunión por fin acabó, cuando mi secretaria se acerca tocando suavemente la puerta sabe que he estado con humor del demonio. —Señor, su padre quiere entrar a verlo—Que mi padre venga a verme me sorprende, así como también que ella no lo haga asar de frente sabiendo que estoy libre para atenderlo. —! ¡No debe

