JAVIER Me ganó la rabia, verla en brazos de ese imbécil, no debí decirle nada, sé muy bien por qué se supone que nos vamos a casar y me lo tuvo que recordar ¡Maldita sea Regina! Esa mujer me gusta, me trae loco e imaginar que alguien más la toque me trastorna, ni siquiera con Kasandra fui posesivo y celoso, pero con ella es diferente y no puedo exigirle nada ahora, casados será diferente no permitiré que ande por ahí como si yo no existiera aunque sea un matrimonio de papel solamente no voy a ser el hazmerreír de toda la ciudad. Lo que restaba de la noche nos la pasamos todos los chicos en una habitación del hotel y ellas en otra, han tratado de sacarme como sea acerca de mi futura esposa, pero he sido una tumba, si digo de más creo que terminaré siendo plantado en el atar. — Ya pues Ja

