–Tengo que saber algunas cosas de mi cliente, soy su abogado. –No es el momento, creo que esta charla la dejamos para después, tienes que irte, German, estoy ocupada. –Seria. –No quiero hablar contigo. El no quería dejarla sola pero asintió, alejándose de la pareja. – ¿Qué te dijo? –La mira. –Que esta arrepentido. – ¿Y tu que crees? Ella lo mira y luego baja su mirada. –Yo se que lo esta pero no quiero que ya nadie me lastime. – ¿Sabe del viaje de Paris? –No lo se. –Tengo miedo que quieras volver con el. –Yo también. –Triste. –Lo amo, es el padre de mi bebé pero ya no se puede volver el tiempo atrás. –Confundida. –No se si irme del país, aquí tengo mis cosas y tengo un juicio por ganar. –Te quedas por el. –Serio. –No, por mi, quiero ser feliz y para serlo, tengo que terminar c

