German estaba inquieto en el avión, no podía dejar de arrepentirse, se sentía tan estupido pero no podía atrasar el tiempo, cometió el peor error de su vida. – ¿Qué voy a hacer? –Atormentado. –Esperar. –Serio. –Solamente espero que ella te siga amando. –Me muero. –Quería llorar. –Yo se que ella me ama, voy a mostrarle lo mucho que la amo, no la voy a perder, voy a estar con ella y mi hijo. –Tu madre no tiene que saber del embarazo. –No me importa mi madre, solamente quiero estar con Vanina. Mientras, Vanina estaba caminando de un lado para el otro, algo hacia que se sienta así, miro el teléfono y lo agarro. Marco el número que decía en la tarjeta de María. – ¿Hola? –Señora Fernández, soy yo, Vanina Clement, llamaba pare decirle que acepto ir a vivir a Paris. Toma aire y suspira.

