La mujer miraba atentamente a la pantalla. –El bebe tiene 4 meses, en una semana cumple los 5. Apunta en la pantalla donde estaba su bebe y los dos quedaron embobados al verlo. –Les diría el sexo pero el bebe no quiere que vea que es. –Ríe. –No se quiere mover, van a tener que esperar. Los dos se ríen y Vanina muere de ternura al ver su hijo. –Es tan chiquitito. –Emocionada. Santiago asiente y sonríe. Escucharon el ritmo cardiaco del bebe y la mujer imprimió unas fotografías. Salieron de la clínica, Vanina estaba tan feliz por haber visto a su hijo. Miro a Santiago. –Tengo que hablar con vos. –Decime. –Hace poco se me presento una mujer para hacerme una propuesta, quiere que trabaje en Paris. – ¿Y que vas a hacer? –Serio. –No tengo un futuro aquí, Santiago. –Suspira. –Creo que

