Ricardo llegó cerca de la media noche a la mansión Sandoval. Estaba oscuro y sólo una pequeña luz de camino a su habitación alumbraba con debilidad. Al estar por entrar, se dio cuenta que luz proveniente era en la habitación vecina. Estaba entreabierta y como de costumbre decidió abrirla. Miró a Jessica dormir en la mesa de noche. Las manos estaban recostadas al igual que la cabeza, mientras que el resto de su cuerpo permanecía sentado. Se acercó a ello sin hacer ningún ruido, la recostó en sus brazos y la llevó a la cama, donde la dejó a descansar. La miró por unos segundos, la mujer parecía sumergida en el más profundo de los sueños Obed que en realidad estaba cansada. Al mirar a la mesa de noche, la responsable de que ella se quedara dormida, observó unas hojas con dibujos incrust

