MEGAN HOBBS Para cuando me levanto a la mañana siguiente, no encuentro a nadie en el pent house. Recorro todo con cierta vagancia, últimamente el sueño me ha tomado y se ha apoderado de mi día a día pues lo único que quiero hacer es dormir. Max me ha dejado una nota pegada en el refrigerador aludiendo que su falta de hoy se debe a que tiene mucho trabajo, pone que me ama y que me verá en unas cuantas horas y es aquí cuando tengo el golpe de realidad puesto que me quedo sola en un lugar que claramente podría ser para tres o cuatro personas. Decido darme una ducha para salir a hacer compras. La despensa de la casa está casi vacía, si bien compraron lo esencial para nuestra llegada hay ciertas cosas que me gustan y no están así que me cambio, desayuno en frente de la televisión y luego d

