Capítulo 10

1670 Palabras
                                                                                        Capítulo 10                                                                                Hace cinco años atrás   — ¿Por qué me dicen esto ahora? —EunJae sollozó mirándolos entre decepcionada y adolorida. JungKook le había confesado la verdad de todo, peor fue cuando JungHee lo confirmó. Ella había ido al departamento de JungKook pensando que pasarían una tarde agradable, pero...aquello no estaba siendo nada agradable—Me usaron. — Claro que no, yo...quería que pudieras enamorarte de mí... — ¿Sólo...estuve con JungHee todo este tiempo? —retrocedió. No quería que nadie la tocara— ¿Dónde estabas cuando...cuando nosotros...? —miró a JungKook. — Al principio JungHee creía que me había ido de viaje—suspiró—Pero sólo le mentí, quería saber de qué era capaz mi propio hermano. EunJae cubrió su boca con su mano sollozando sin evitarlo, era demasiada información en un instante. Lo que sí sabía es que su pecho dolía al respirar, ella se había enamorado ciegamente de JungKook, sabía que JungHee sentía algo por ella, pero EunJae sólo tenía ojos para JungKook. Saber que su primera vez fue con el gemelo de su novio era terrible, pero saber que el mismo JungKook estaba al tanto de todo dolía más. — EunJae, lo siento, no quería lastimarte... — Fue exactamente lo que hicieron—JungHee se levantó del sillón queriendo acercarse, pero ella retrocedió negando con la cabeza—No me toques, no sigan hablando, por favor—sus manos estaban temblando—Sólo...aléjense de mí—y salió casi corriendo de aquel departamento.                                                                                              Presente   EunJae despertó esa mañana, el día siguiente a su descanso. Miró la fecha en su celular respirando profundo, hoy sería un día muy pesado para ella.                                                                                                    ▪︎▪︎▪︎   Había una pareja con dos niños sentados en una de las mesas, EunJae los veía con muchos pensamientos por su cabeza. ¿Las cosas hubieran sido diferentes si ella hubiera tenido a ese bebé hace cinco años atrás? Sintió un nudo en la garganta al recordar que ese bebé nunca habría sido de JungKook sino de JungHee. En todo el día había estado sintiéndose presionada y asfixiada. Dejó su bandeja en la cocina dirigiéndose a los vestidores, pero se detuvo en el pasillo de éste sosteniéndose de la pared hiperventilando, su corazón latía con fuerza, sus manos comenzaron a temblar y dejó de escuchar lo que le rodeaba. Era como si sus sentidos fueran nublándose de a poco, EunJae cayó de rodillas al suelo intentando respirar. Hace mucho que no tenía un ataque de ansiedad. — ¿EunJae? —JungKook dejó de lado su celular. Lo guardó en el bolsillo acercándose a ella sin dudarlo—Oye, ¿EunJae? La chica seguía en el mismo estado, no podía escuchar ni ver a JungKook. Las paredes se cerraban a su alrededor o era lo que sentía.                                                                                                   ▪︎▪︎▪︎   JungHee entró a una de las habitaciones del hotel con las indicaciones de su hermano por teléfono, dejó sus papeles sobre la mesa casi corriendo donde la chica, estaba cubierta con las sábanas sentada en la cama, EunJae abrazaba sus piernas debajo de esas sábanas. JungKook lo detuvo negando con la cabeza. — Ella no me escucha ni me ve, la cubrí con las sábanas y dejó de temblar, creo que ayudó un poco. — ¿Qué fue lo que pasó? — No lo sé, pero nadie sabe que está en este cuarto. JungHee se acercó levantando las sábanas, EunJae sollozaba en silencio totalmente metida en su dolor, ella enserio no podía ver a los gemelos. JungKook se acercó también tomando una de sus manos y JungHee la otra, ambos gemelos estaban de rodillas frente a ella. — ¿EunJae? —JungHee comenzó a llamarla— ¿Puedes escucharme? — EunJae—JungKook apartó una lágrima de su mejilla y ella sollozó más. JungHee la acercó dejando que apoyara su frente en su hombro mientras lloraba y JungKook sintió el apretón en su mano por parte de ella— ¿Puedes escucharnos? —susurró. — No lo quería—su voz fue temblorosa y quizás algo chillona por el llanto. Parecía que volvería a hiperventilar—No lo quería, fue mi culpa. — ¿De qué estás hablando? —JungKook logró dar con su mirada, acarició esas mejillas limpiando las lágrimas y JungHee apartó el cabello de su cuello. — No quería al bebé—admitió bajando la vista—No lo quería, pero...—el llanto amenazaba con volver—No podía abortarlo, no quería, no era capaz, fue mi culpa haberlo perdido—sollozó de nuevo—Lo siento. — Shh, oye, esto no fue tu culpa—JungKook fue quien pudo consolarla—Escucha, esa pérdida no fue tu culpa, EunJae. — Si no hubiera tropezado en esas escaleras... — Claro que no, eso... — Fue mi culpa. JungKook miró a su hermano para que dijera algo, pero JungHee se sintió terrible. Abrazó a la chica con fuerza sintiendo las ganas de llorar también, sentía que él había hecho el mayor daño entre los tres. JungKook se levantó al ver cómo EunJae correspondía ese abrazo del mismo modo. No pudo evitarlo, sintió que estaba sobrando allí pero no se iría. Esta vez iba a quedarse. — Lo siento—susurró el chico en su oído—Lamento no poder volver en el tiempo, lo siento—su voz se quebró al final. Él había tenido la ilusión de conocer a ese bebé quien vendría siendo un niño hoy en día, pero con la confesión de EunJae sobre el aborto...lo había dejado pensativo. Por eso evitaba o intentaba evitar a la chica, no quería causarle dolor de nuevo—Lo siento, por favor perdóname. JungKook sorprendido veía aquello, era primera vez que JungHee estaba en esa posición. Era primera vez que...se rendía ante algo. EunJae no iba a responder. Se sentía muy mal aun, ese día estaba siendo un desastre total.                                                                                                   ▪︎▪︎▪︎   Habían pasado dos horas desde que la chica se había quedado dormida, su rostro lucía hinchado y rojo por el llanto, JungHee veía a la chica sin moverse, en su mente pasaban demasiadas cosas. Él sí se enamoró desde el primer momento de ella, su hermano también, pero se adelantó en su confesión, JungHee quiso ser JungKook para saber que se sentía tener a esa chica como novia, tan sólo tenía quince años y ambos habían arruinado su vida. ¿Cómo pudieron ser tan repugnantes? Cerró sus ojos sabiendo que su padre moriría si llegara a enterarse de algo así. — ¿JungHee? Sus piernas se volvieron débiles y JungKook tuvo que sostenerlo.                                                                                  Hace varios años atrás   Los gemelos Jeon tenían siete años. Uno estaba de pie al lado del otro en aquella sala, su padre estaba muy molesto. En aquella mesa de café se encontraban las calificaciones de ambos niños, las de JungHee eran terribles. — ¿Quieres explicarme por qué tu profesora me dijo que mandaste al carajo a todos los profesores? —señaló a JungHee. Sabía que era él porque siempre llevaba algo de color rojo y JungKook siempre llevaba algo azul, eran sus colores favoritos. — Son unos idiotas. — Hyung—a JungKook le preocupó que hablara así. — ¿Por qué son unos idiotas? —levantó una de sus cejas. El hombre dio un trago a su vaso de ron sin dejar de verlo, JungHee le tenía miedo a su padre, pero ese mismo miedo le hacía hablar. — Mi profesora cree que todos los niños deben ser obedientes, pero yo creo que tengo derecho a opinar si algo no me parece—habló como todo un niño grande. — ¿Y eso te da derecho a decirles que se pueden ir a la mierda? — Ellos se lo buscaron. — JungKook, sube a tu cuarto, no tengo nada que decirte más que sigas así, hijo—le entregó sus calificaciones. JungHee bufó negando con la cabeza. — JungKook también detesta a los profesores, lo vi robando caramelos al profesor de matemática. — ¿Eso es cierto, JungKook? —el señor Jeon lo miró. JungKook si lo había hecho, le parecían exquisitos esos dulces, además, el imbécil del profesor no quiso darles ese día por lo cual él no se conformó con ese negativo y se los robó. — Claro que no, appa. — ¡Estás mintiendo! Yo mismo te vi y me pediste que no dijera nada—JungHee se estaba molestando. — No sé de qué está hablando, appa—se apresuró a decir. Estaba dispuesto a irse, pero el hombre tomó su muñeca. — Mírame a los ojos y dime que tu hermano se equivoca—apretó su muñeca—Si JungHee dice la verdad, la lección será para ti, pero si él miente te dejaré irte. JungKook tragó con dificultad, pero respiró profundo teniendo el descaro de mirarlo a los ojos. — Yo no hice nada, appa. Fue la primera vez que JungHee descubrió que su hermano no era un angelito como aparentaba ser, también fue la primera vez que JungHee recibió una paliza por haber "mentido" y haber sido honesto con sus profesores.
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