Robert y Samuel me observaron atónitos cuando les conté que Carolina y yo ya no estábamos juntos. Lo peor de todo, es que para entender de manera correcta las razones, debía comenzar con la historia desde el inicio y mi ex novia tenía mucha razón, porque el perfil falso era un tema del que yo no quería hablar. Samanta sacó una manzana de su mochila y comenzó a comer en silencio, por otro lado Robert me entregó una bandeja con un almuerzo que se veía bastante apetecible. Le agradecí con la mirada y comencé a comer en silencio. —Si no quieres hablar, lo entiendo. No es necesario que digas nada, solo me gustaría saber cómo estás —habló Samuel con su respectiva seriedad. Lo observé por un momento sin decir nada, porque sentía que se avecinaban esas enormes ganas de llorar como un bebé. As

