Resulta que el trabajo que hice junto a Cristopher no estuvo tan bueno como ambos habíamos pensado. La profesora nos evaluó con una nota insuficiente. Tenía mucha rabia y sumando a eso, no me sentía muy bien. Tenía ganas de llorar y no tenía claro cuál era la razón, si la evaluación o lo que había pasado con Aaron. La clase de ciencias aún no acababa y con Cris queríamos hablar con la profesora para saber que estaba tan mal con nuestro proyecto. No pude tomar atención al resto de la clase, yo solo quería hablar con la profesora y luego irme a casa. —Tranquila —susurró Cristopher a mi lado—. Hablaremos con ella y quizá nos suba la nota. —¿Cómo sabes? —respondí. —Porque no lo hicimos tan mal. Nos quedamos en silencio y luego de media hora, la clase acabó. Nos acercamos al luga

