Micaela Le conté absolutamente todo a mi mejor amiga. Quedó realmente sorprendida con el asunto de Chase, casi igual de sorprendida que yo. Pero rápidamente me dio animos. Me dijo que tenía que detenerlo, no me podía dar por vencida y dejarlo ir así tan rápido. —¿Y si ya se fue? —Lo habrás intentado. No dejaré que no luches por él hasta el final. Mica él es el indicado. —Tienes razón Sabri… —¿Y qué esperas? ¡Vamonos ya! Sin pensarlo tomamos un taxi directo al aeropuerto. Mica tenía toda la razón, no dejaría ir a Chase tan rápido. Lo amaba y mucho, fuera de todos los obstáculos, tenía fe en que nuestra relación se podría salvar. ¡Tenía que intentarlo! —¿Dónde mierda esta? —preguntó Sabrina tirando de mi brazo una ves ya habíamos llegado al aeropuerto internacional. Quería ver a Cha

