―¡Ninguno de los nuestros ha intentado entrar aquí! ―reflexioné en voz alta haciendo a Mauro partícipe de mis pensamientos. ―Quizás pensaban que no había nada interesante. Y además, no hay posibilidad de acceso si no cortando estas gruesas barras ―fue la respuesta del inspector. ―Si es una gruta dedicada a leñera, para uso de la casa, ¿qué sentido tiene no poder entrar a sacar leña? Una primera hipótesis podría hacer pensar que la gruta no tenga un final, sino que de algún modo se comunica con la casa por medio de un túnel, por ejemplo, una especie de pasaje secreto. O podría haber otra entrada, a lo mejor escondida entre la vegetación. ¿Tienes una linterna, Mauro? ¡Intentemos iluminar un poco el interior! ―Una linterna, no, pero podemos utilizar la pantalla de la PDA. No, no se consigu

