Un tradicional vestido verde jade, pegado a mi cuerpo hasta los muslos, y cae como una cortina al piso, un recogido muy bien elaborado, haciendo de mi espeso y largo cabello más elegante, un maquillaje extravagante haciendo de mi rostro un poco más mayor. Mis labios pintados de un color rojo carmín, y por supuesto un collar de plata con hermosos diamantes verdes, decidí utilizar la corona de jade que Selim me dejo con un enorme ramo de rosas rojas con una nota de disculpa arriba de la caja de terciopelo. Suelto un suspiro cansado, hoy fue un día agotador, no pare de dar órdenes, y hacer todo lo posible para que la dichosa celebración fue perfecta. -Ya está todo listo Majestad, su alteza la espera en su recamara- asiento, me levanto y me encamino hacia el cuarto de mi marido. Cuando entro

