Me coloco el albornoz, para luego perfumar mi cuello, y una que otras partes de mi cuerpo, aun no se me han borrado los dibujos en henna y en gran parte me gusta verlas en mi piel. Estoy dispuesta a acostarme cuando una de las mujeres entra. -Su alteza… -Si- Salma entra hace un pequeño asentimiento con su cabeza. -Su majestad en Emir quiere verla… - frunzo el ceño ante aquello, hace ya un mes que el dejo de llamarme, y tenía días que no le veía, desde entonces me mantuvo muy ocupada para no afligirme por ello. Selim es un hombre muy ocupado, los tratados del país, sus variaciones de viajes lo han mantenido lejos, a pesar de tener tan solo tres meses de matrimonio, me he llegado a sentir sola, por lo que he tratado de entablar amistad con mis sirvientas . -Esta bien… no os dijo para que

