Punto de vista de Maximilian La ansiedad se había convertido en mi sombra. Tras la cena con Sofía y Mateo, seguí al pie de la letra las instrucciones de mi ahora "aliada secreta". Sofía fue muy clara: si quería que Elena volviera a confiar en mí, tenía que hacerme presente, pero sin asfixiarla. Tenía que demostrarle que ella era mi prioridad absoluta, no por deber, sino por puro deseo. —Haz que te note, Maximilian —me había dicho Sofía con ese tono de mando que tanto se parece al de Elena—. Detalles, mensajes, que sepa que no hay un minuto del día en que no estés arrepentido. Hice que enviaran un nuevo arreglo de tulipanes blancos a casa de Elena. Sofía me confesó que a ella le encantaba el significado de esas flores —un amor sincero y puro—, así que me propuse que nunca faltara un a

