Punto de vista de Elena. El fin de semana fue un absoluto caos mental. Intentaba asentar la noticia, pero los cimientos de mi tranquilidad se habían venido abajo. El domingo reuní a las chicas en casa y les solté la bomba. Inmediatamente se armó una disputa digna de una licitación pública para ver quién sería la madrina; todas coincidieron en que, como Sofía ya era la de Thiago, estaba fuera de la competencia. Le pedí a Amelia que guardara silencio absoluto frente a Leandro, ya se lo diría yo cuando encontrara las palabras. Todas juraron lealtad, respetando mi decisión de mantener a Maximilian fuera de la ecuación. El lunes, sin embargo, yo era un desastre de mujer. Llegué a la firma arrastrando los pies, distraída y con un sueño que me vencía por momentos. No lograba concentrarme en

