Punto de vista de Elena Estoy completamente a la deriva, navegando en un mar de incertidumbre que no sé cómo gestionar. Sofía salió temprano con esa determinación férrea que la caracteriza; insistió en llevar a Thiago al jardín infantil para que yo no tuviera que enfrentarme al mundo exterior todavía. Marta, por su parte, se empeñó en quedarse conmigo. Ha sido una bendición silenciosa; me ha escuchado, me ha preparado té y me ha repetido constantemente que "no hay cimentación que resista una mentira para siempre". Sofía me pidió que no moviera un dedo, que ella hablaría con sus antiguos jefes, los Valois, y que por la noche trazaríamos un plan de ataque. Sin embargo, me sentía profundamente incómoda. Sentía que estaba abusando de la hospitalidad y la red de contactos de mi hermana, arras

