Solange bajó a la cocina para desayunar y poder irse a la escuela, ese día tenía dos prioridades y ambas estaban relacionadas con su padre. Por la hora se le hizo extraño el movimiento, los únicos que normalmente madrugaban igual que ella eran la cocinera y el conductor que la llevaba al colegio, pero por lo visto, había algo diferente. Con sigilo se aproximó a la cocina donde vio a una recién bañada Satine que luchaba por mantener los ojos abiertos y a una mujer de cabello azabache con un delantal preparando lo que olía demasiado bien para su gusto. El pantalón n***o petróleo, la blusa azul celeste y las botas la hacían lucir muy diferente a la tímida mujercita que el día anterior estaba con Estefan. El dialogo, que parecía más un monologo por el estado de somnolencia de Coral, era refe

