Estefan descendió las escaleras de manera sigilosa para no asustar a la ojiazul; sin embargo, en la salida de la casona se encontró con Ana e Iñaki. Sin darse cuenta, el motivo que lo llevó hasta el piso bajo de la casa cuando su objetivo principal era descansar, se le escapó sin poder saber el rumbo que tomaría. Por un momento, le pareció ver una sonrisa cómplice entre los dos mayores y pensó que ese encuentro no era tan casual como querían aparentar. Resignado escuchó lo que tenían que decirle sobre la propuesta de la vinícola que poseía el español. Caminaron rumbo al despacho para encerrarse, ninguno de los tres se percató de la mujer que los estaba viendo desde la oscuridad de las escaleras. Karina reconoció al hombre por una foto de la difunta Mirtha, era el esposo de su hermana g

