Durante la semana Estefan tuvo que lidiar con los acreedores de la hacienda y la vinícola, pero los que más le disgustaron estaban unidos a las deudas de juego de la nieta de Pieter. Sacó de su billetera la fotografía que encontró entre los documentos del anciano y que imprudentemente escondió poco después de la muerte de Sandra, el día que la vio en el entierro de su esposa, no tenía la menor idea de quien era, sólo agradeció que estuviese con la pequeña Sole que huyó cuando vio como a su mamá la metían en un hueco y la cubrían de tierra.
Días después supo que la chica se quedó hasta que se dio el parte de que la salud de Pieter era buena, la madre de la heredera de El Edén la arrastró al aeropuerto dejando atrás a su abuelo y la responsabilidad que tenía con la vinícola.
Estefan guardó la foto, había pasado demasiado tiempo desde ese día, las pocas ocasiones en que pudieron coincidir en alguna reunión o encuentro, siempre sucedía algo que los alejaba, quizás la suerte acompañaba a la joven que, estaba seguro, si llegaba a ver, la insultaría por la manera como malgastaba la fortuna maltrecha de los Kernel. Más porque cuando la empresa al fin se estaba levantando, empezaron a llegar los pagarés de las cuentas de casinos, almacenes de artículos de lujo y cualquier cantidad de gastos ridículos.
Recordaba con malestar como después de reintegrarse al trabajo, vio al anciano llorar por enterarse de la locura que su nieta había cometido. Los arreglos de la hacienda habían causado grandes deudas, y de repente Pieter recibió un desembolso de la cuenta de Matías Cortés que implicaba deberle al hombre que más odiaba a su familia, y del cual estaba seguro, haría pagar a su nieta con sangre.
En ese instante no entendió el porqué del comentario, pero con los años muchos de los secretos de Kernel salieron a la luz, y con estos las culpas y errores que dejaron a más de uno en posiciones de pérdida y muy pocas de ganancia, y no sólo en lo económico sino también en lo emocional.
Estefan revisó los archivos para hacer el arqueo de los gastos de Iolita, un nuevo pagaré de un casino llegó por una suma demasiado alta, y no iba a sacar el dinero de las ganancias que obtuvieron con las últimas cosechas.
Repasó la contabilidad de la cuenta de la joven Kernel, era curioso ver que cada vez que la hacienda o la vinícola tenía una entrada de dinero, ella aparecía con una deuda. No podía ser malagradecido con respecto al préstamo que hizo el señor Cortés, pero eso sí, trató de cancelarlo en un año, y no en tres como fue propuesto. El maldito cobraba intereses por día que se corrían de la fecha acordada para el pago, así que pronto se vio en un evento donde el tipo con su suegra estaban como invitados, le pasó en presencia de testigos el monto total de la deuda, esto causó malestar en algunos, pero otros aplaudieron el hecho explicándolo como una forma de decirle al mundo que la vinícola estaba de regreso y a paz y salvo de cualquier problema financiero.
Al siguiente año la sorpresa llegó con el incremento de los gastos propios de la joven, las cuentas y las firmas en diferentes pagarés por problemas de juego que colocaron nuevamente en jaque a El Edén. En esta ocasión la salud de Pieter se debilitó demasiado provocándole con el disgusto una embolia que afectó su movilidad y el habla, durante ese tiempo Kernel jamás apareció, por lo tanto, Pujol tomó una decisión radical.
Satine y Janeth evitarían hablar o hacer cualquier comentario sobre la salud de Pieter con su familia, se pagarían los compromisos económicos, dándole un reporte de como su herencia se vería afectada. A la noche siguiente apareció en la empresa Karina, la viuda de Alejandro, gritando y exigiendo ver a Pieter para que le entregara lo que a su hija le correspondía por ley.
Estefan sonrió al recordar ese impase, jamás había visto a Satine pelear con alguien, pero cuando esa mujer la golpeó, la pequeña pelinegra se transformó en una fiera, literalmente no le dañó la cara porque no pudo clavarle las uñas, cosa que si hizo en su cuello y brazos.
Ese día se enteró que la relación entre Satine Coral y Lita Kernel inició en los años de escuela, ambas fueron muy unidas de niñas, pero los desplantes y ofensas que Karina le lanzaba cada vez que la veía, las alejaron hasta que la amistad quedó como un bello recuerdo.
En medio de la discusión, Estefan le escuchó a Satine burlarse de Karina recordando que si ella dependía económicamente de Iolita fue por el amancebamiento que tuvo con Diego Cortés. Eso enfureció a la mujer que asestó una cachetada en la cara de la menor.
Dos días después, Matías Cortés se comunicaba exigiendo la entrega de la totalidad de la herencia de Iolita Kernel, ya que él se encargaría de administrarla como su esposo y según lo escrito en el acuerdo prematrimonial.
Pieter se negó de inmediato, luego de una charla con su “doctora” personal, explicó que, si Iolita firmó las capitulaciones bajó la supervisión de Karina, estas eran inválidas, ya que el único con total control de la fortuna y autoridad para decidir sobre su manejo era él.
Matías Cortés perdió ese enfrentamiento, pero obtuvo la oportunidad de seguir el acoso y los gastos.
Transcurridos dos años más, Iolita se comunicó con Hugo a través de Janeth, la chica se convirtió en alguien muy cercano a ella, así que haciendo las veces de intermediaria logró la reunión virtual. Fue la única vez que escuchó su voz solicitándole disculpas por la situación y pidiéndole hablar con su abuelo. Pujol negó la petición con la cabeza, mientras Hugo la transmitía, informándole que si quería verlo debía volar a El Edén, la cámara quedó a oscuras, se escuchó un golpe y se cortó la comunicación.
Veinte minutos después, Janeth transmitió la razón de Iolita, deseaba un informe de su herencia y saber sobre cómo reclamar el fideicomiso que Alejandro le dejó. Una semana trascurrió para tener el papeleo, esa vez frente a la cámara apareció una mujer de cabello n***o y ojos avellana que se presentó como Carolina Manjarrez viuda de Cortés, solicitando que no entregaran ninguna información financiera a Iolita, tanto Hugo como Estefan malentendieron el mensaje, comprendiendo que la suegra de Lita no deseaba mantenerla ni pagar por sus gastos.
Eso fue suficiente para Estefan quien tomó la decisión de evitar cualquier contacto entre Pieter y su nieta, Iolita debía comunicarse con él o en su defecto con Janeth que supervisaría la llamada junto a la doctora, Ana Valbuena, de no estar ninguno de los tres, está no sería pasada al anciano.
De eso ya había transcurrido año y medio, ahora a sus treinta y seis años veía la situación hilarante, ya que eso significó que él asumiera el cargo del CEO de la vinícola y que prácticamente fuese el representante legal de Pieter Kernel frente a todos sus negocios o responsabilidades.
La alarma de su celular sonó indicándole que debía marcharse al evento que tenían programado por parte de la Asociación de Viticultores, odiaba esos acontecimientos, pero en este asistirían clientes potenciales y no podía darse el lujo de perder dinero, así que con resignación apagó el computador, guardó los documentos en la caja de seguridad y salió al pequeño reservado que la oficina tenía. Veinte minutos después salía rumbo al Centro de Convenciones de la ciudad.
La reunión fue agradable, se encontró con Satine Coral, Hugo Infante y Elías Santacoloma, el cuarteto se desplazó en el salón hablando con cada uno de los invitados comerciales, mostraron los beneficios de la nueva línea de productos saludables, y de licores hechos a partir de otras frutas, fue agradable ver como las diferentes personas accedían a escuchar la idea y aceptar la invitación a la degustación que tenían planeada.
—¡Oh, Dios mío! —la expresión de Elías hizo que Infante avanzara con el representante de Supermercados Unidos hacía la mesa dejando a sus amigos libres para hablar con los recién llegados— ¿Cómo es posible que esa mujer pueda vestir así, es que no conoce el decoro?
—Es mejor que evitemos enfrentarnos —expuso Estefan indicando el fondo del salón, al otro lado de donde Cortés, Karina y Olivia Bonares estaban.
La idea parecía buena, pero los organizadores tenían otros planes y de pronto se vieron iluminados junto a Santacoloma.
—Señores y señoras, demos un fuerte aplauso a nuestros invitados de honor, los cuales deben estar sorprendidos por esta situación.
Los aplausos y la llamada a dirigirse a la tarima hicieron que el cuarteto sonriera agradeciendo el honor.
—Hoy entregamos a la vinícola de mi gran amigo Pieter Kernel, el premio a “Toda una vida”, es un dolor no tenerlo con nosotros, pero sabemos que estos jóvenes con Estefan Pujol a la cabeza nos darán grandes sorpresas —el CEO recibió la placa donde se hacía el reconocimiento al hombre que era como un padre para él, sonrió y aceptó complacido el galardón, momento oportuno para comentar los cambios de la productora y la expansión del negocio.