Estoy tan perdida y tranquila en mi dulce sueño, la puerta de la habitación es abierta con brusquedad y hace que interrumpa mi sueño. Me despierto por el gran ruido, me fijo en la entrada a ver quién entro a la habitación, me siento en la cama de un solo brinco, es Gabriel, lo que más me sorprende es que ¿Por qué llega a esta hora? hace un par de horas lo estuve esperando, pero no llego y me fui a dormir, pensé que regresaría mañana por la mañana, son las tres de la mañana. Veo su rostro, se ve cansado, no dudo en prender la lámpara del tocador y confirmo, su rostro está cansado. Se ve completamente diferente al Gabriel que conozco, nunca lo había visto tan deprimido. - ¿Te encuentras bien? -me preocupo al verlo así. No me contesta y solo se queda parado en el marco de la puerta, me lev

