Justo cuando espero el taxi, una camioneta negra con vidrios polarizados se detiene frente a mí, al percatarme de su llegada tomo mi teléfono y enciendo el GPS, trato de caminar, pero aquellos tipos de traje n***o me siguen y cuando empiezo a correr hacen lo mismo y me agarran tapándome la boca para no gritar y me suben a la camioneta. Lo más raro de esto es que no me cedan, solo me amarran. Veo todo el trayecto. Y si, ¡Maldita sea! regreso a esa casa en donde pases meses de maltrato y sin comer. Al estacionarse enfrente de ese cuchitril, me adentran a la casa viendo de nuevo esos viejos muebles y el mismo olor a humedad. Me sientan bruscamente amarrando mis manos por detrás del respaldo de la silla. Cuando ya estoy bien sujeta me quitan el trapo de la boca. No hago preguntas, ya sé de q

