Leo Esta espera me está matando, ya es casi mediodía y ella no vino, vuelvo y miro hacia la ventana con la esperanza de que llegue pronto, no sé si fue buena idea ponerla contra la espada en y la pared. Debí seguir como estábamos a la espera de que ella pudiera separarse del maldito de su esposo, solo que mi jefe me la puso difícil y ahora quiere que Eva sea nuestra informante. No se porque le dije que yo conocía muy bien a su esposa y que no era nada de lo que él pensaba. Ahora el quiere hacer cosas que por supuesto yo no quiero, eso sería ponerla a ella como carne de cañón y de paso que ella tenga que acceder a su pretensiones, y la verdad no estoy dispuesto a permitirlo, y más sabiendo que ella es mía, en cuerpo y alma, es mía, y no pienso dejársela a él, él no la merece, pero ahora

