EDUARDO Los días pasan sin tener noticias aún, ha sido un exhaustivo trabajo buscándola y estoy tan frustrado por no encontrarla, cansado física y mentalmente, empiezo a temer lo peor, si tan sólo hubiera una pista. Ya ha transcurrido una semana desde la desaparición de mi Valeria y hoy el oficial llamó para avisarme que habían encontrado a una mujer muy cerca de la zona centro de la ciudad, voy camino al hospital para el reconocimiento, pues allá la llevaron sin explicarme el porqué, pero me imagino, el médico me informa que se trata de una joven de su edad y características, es muy probable que sí se trate de ella, temeroso de encontrarme con mi hermana en pésimas condiciones, entro a la habitación y la observo esperando lo peor. — ¡Valeria! ¡Doctor, sí es ella! ¡Sí es mi hermana!, —

