Casa de la familia De los Ángeles... EDUARDO Luego de un momento, Tina rompe el hielo. — Mi niña no sonríe y casi no habla, no es la misma de antes — expresa — Y, además, no quiso ni probar la comida que le preparamos, definitivamente no es ella, — dice Fabi — Valeria nunca dejaría pasar desapercibida su comida favorita y mucho menos con lo comelona que es. — Tendremos que darle tiempo, Fabi, y comprender no debió ser nada fácil para ella — explico — Tiene tantos moretones, — Fabi llora al decir esto y yo me acerco a ella para consolarla entre mis brazos, pues me enternece — no puedo imaginarme todo lo que vivió. Han pasado semanas desde que mi hermana regresó a casa y esto se ha convertido en un caos, todas las noches se despierta gritando y llorando con crisis nerviosas, ha dejad

