*Narra Alejandra* –¡Abre la maldita puerta Alejandra que sé que estás ahí? –la voz de Juan David detrás de la puerta se escucha totalmente cabreada, lo sé porque no vendría hasta mi casa a buscarme sólo porque le dió la gana–. Abre que Luis me dijo que llegaste con el caribonito ese y que no has salido. –Henry Por favor… ve a mi habitación, hablaré con él y luego sabremos tú y yo qué hacer, pero por ahora… –No me voy a esconder Alejandra –Henry luce molesto, primero porque por segunda vez nos interrumpe la misma persona en un momento importante y segundo que otra vez le ruegue por lo mismo, esconderse. Está visiblemente molesto aunque no sea grosero, mira la puerta como si fuese la entrada al averno y él un demonio dispuesto a enfrentarse a las llamas eternas–. Yo también tengo un par d

