La oscuridad de la noche dominaba el cielo tan pulcramente como siempre, cabe mencionar que, únicamente el brillo de la luna era incandescente a todo aquel que la admirase, en lo alto de los cielos, puede admirarse la hermosa e imponente figura de una mujer, la cual tiene el cabello tan n***o como la noche, el mismo tiene destellos similares a las estrellas, su piel tan pálida como la superficie lunar y su vestimenta tan elegante luciendo un pulcro vestido en corte imperio. La misma estaba mirando hacia la nada, sin un punto en específico, preguntándose como que había sucedido esto en más de una ocasión, algo que llama gratamente su atención, es ver como uno de sus fieles lobos, aquellos que estaban destinados a ser guías de las criaturas que había creado con suma curiosidad estaba devuelt

