“Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad”. —Héctor Tassinari El camino había resultado bastante largo, Urmakof en aquel momento hubiera matado por una lata de cerveza, Azumy iba muy entretenida contemplando los paisajes de aquel planeta extraño como para aburrirse, cada que veían una formación inusual se detenían a inspeccionarla y a tomar una que otra muestra. En su mayoría eran rocas, pero por lo menos llevaban ya veinte muestras recolectadas de lo que parecían ser organismos vivientes, Azumy pensaba que aquello era lo equivalente a la vegetación de nuestro planeta, porque eran organismos que permanecían inmóviles y solo reaccionaban cuando se les tocaba o se les molestaba de alguna forma. En cierta manera para

