“¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?” —Friederich Nietzsche Entre la inmensa oscuridad que envolvía planeta, se podían divisar lo que al principio parecían ser unos extraños globos, a simple vista de color azulado, que daban la apariencia de moverse de un lado a otro, mientras emitían ese extraño sonido Taca taca taca taca, Taca taca tuck taca, Taca taca taca tuck. Conforme se fueron acercando, se fue revelando una forma claramente humanoide, después esta forma humanoide se fue distorsionando revelando unas criaturas con ojos pequeños, trompa prominente, sin cuello visible, dos largas orejas parecidas a las de los asnos pero con una disposición más intercostal, los brazos eran alargados de tal manera que erguidos llegaban casi al suelo, las manos con tres dedos eno

