44. Las obligaciones

1793 Palabras

La rutina matutina era un baile coordinado en el que Hilda y Herick danzaban en paralelo, aunque separados por las paredes de sus respectivas habitaciones. Como si estuvieran sincronizados por una fuerza invisible, ambos se dirigieron al baño al mismo tiempo, como si el destino hubiera trazado sus pasos. Frente al espejo, se encontraron reflejados, cada uno sumido en sus propios pensamientos mientras se cepillaban los dientes con movimientos mecánicos. Aunque no podían verse el uno al otro, podían sentir la presencia en la habitación contigua, compartiendo el mismo espacio en un momento íntimo y personal. Se despojaron de sus batas, permitiendo que el agua caliente despejara sus mentes y liberara sus tensiones Era como el rocío que caía sobre sus cuerpos, envolviéndolos en una cascada de s

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR