EVAN
Mis padres llevaban días demasiado raros se la pasaban pegados al teléfono y en constantes visitas al hospital, sospeche que algo nuevo tramaban pero no le tome mucha importancia pensé que se trataba de algún nuevo experimento al que quisieran que me apuntará pero era algo aún peor. Un día mientras veíamos una película en la sala, llegaron a interrumpirnos y nos anunciaron a mi pequeño hermano y a mi:
-Les tenemos una gran noticia chicos
-(confundido) ¿de qué se trata mamá?
- Bueno niños volveremos a nuestra ciudad natal ya es momento (dijo mi padre)
-Pero toda mi vida está aquí, dudo mucho que allá me den la atención médica que requiero
-Evan, cariño ya hablamos con los médicos no existe ningún problema
- ¿quién puede asegurarlo? si de por si tengo todo para morir de seguro lo haré más rápido allá
-(molesta) no vuelvas a decir eso okay, tú no te vas a morir yo daré hasta mi vida para que tú tengas más tiempo
Después de esas palabras de mi madre preferí ahorrarme algún comentario sabía cuánto le dolía que yo mencionará eso pero era la verdad eso era lo que todos los médicos nos decían en cada visita pero entendía que para mis padres conocer está realidad era muy difícil. Aún así estaba muy molesto no quería dejar mi hogar, aquí tenía algunos amigos, claro a casi todos los conocí en los distintos hospitales en los que estuve a lo largo de estos año, de igual manera las cosas que me gustaban eran mucho más fácil conseguirlas aquí y claro las cosas iban a empeorar ya que a mis padres se les ocurrió la gran idea de que ingresara a una escuela común para que "mi vida fuera más normal" con esta maldita enfermedad eso jamás podía ser posible pero sabía que no había forma de convencerlos de lo contrario así que les seguí la corriente.
Dos semanas después ya nos encontrábamos viajando de regreso a ese lugar del cual tenía muy vagos recuerdos ya que era muy pequeño cuando nos fuimos, lo más aburrido era viajar así que me la pasé la mayoría del tiempo durmiendo o escuchando música detestaba viajar siempre había demasiado gente y mucho ruido lo cual me provocaba mucho dolor de cabeza aunque gracias a mis audífonos lo pude sobrellevar en lo que menos pensaba ya nos encontrábamos en el aeropuerto de nuestra ciudad natal.
Nos recogieron unos viejos amigos de mis padres de lo cuales no tenía ni idea que mantenían el contacto, me sentí muy incómodo cuando me abrazaron pues yo no los recordaba en absoluto:
-(emocionada) Estamos tan emocionados de por fin tenerlos de vuelta (abrazo a mi madre)
-Lo sé amiga estoy tan feliz de volver a verlos ¿y tú pequeña?
-No pudo venir hoy se la llevó mi hermana
-Ya será para la otra, mira aquí están los míos
-(me abrazo) Por Dios Evan que guapo y grande estás y tú Ian ni se diga sin duda se ven mucho más apuestos que en las fotos que su mami nos mandaban
-(incómodo) gracias...señora
-Bueno, bueno ya tendremos tiempo de hablar por lo pronto hay que subir todas sus maletas a la camioneta
Me sentía tan aliviado que el esposo de esa señora le cortará la plática porque no sabía que responderle si comenzaba a hacerme preguntas, durante el trayecto todo estuvo tranquilo los adultos solo conversaban sobre lo que hacían en el pasado, cosas aburridas yo me la pasé viendo por la ventana del auto este lugar se veía tan aburrido pero debo admitir que la vista me gustaba ahí todo era más verde no había tanta contaminación. Llegamos a nuestra nueva casa admito que era muy bonita me gustaba que se veía algo rústica y que estuviera rodeada de mucha naturaleza así podría salir por las tardes a recostarme en el césped a contemplar el bonito cielo azul que aquí si se podía ver.
Los amigos de mis padres solamente nos dejaron y se retiraron pensé que se quedarían a convivir o algo así ya comenzaba a prepararme para responder a alguna pregunta incómoda sobre mi salud, ya que al ser muy amigos de mis padres no dudaba que supieran sobre mi condición pero fue un alivio para mí ver qué se retiraban.
Me pase toda la tarde acomodando todas mis cosas en mi nueva habitación cuando al fin tenía todo listo ya era de noche, estaba realmente cansado pero todo estaba listo, me di una ducha rápida y baje a cenar con mi familia, quería comer rápido para irme a dormir estaba demasiado agotado pero mi mamá quería platicar con nosotros:
-Niños por favor tratemos de pasarla bien aquí, se que les costará un poco adaptarse pero ya verán que lograremos adaptarnos muy rápido
-Sí, tú lo dices mamá
-Vamos Evan, no seas pesimista ya verás que vendrán cosas muy buenas para ti acá
-Lo dudo, pero no tengo ganas de discutir solo quiero comer e irme a dormir
-Pues si deben dormir temprano porque mañana es su primer día de escuela
-Sí el primer día estoy muy emocionado (Ian como siempre se ponía feliz)
-Entiendo, ya terminé ahora si me disculpan iré a dormir
Mi mamá me gritaba algo cuando me levanté de la mesa pero la ignore no tenía ánimos de nada solo quería dormir y olvidar por un momento que había dejado mi casa, en dónde me sentía cómoda y feliz no que ahora me sentía tan nervioso y aterrado por enfrentarme a algo nuevo.
A la mañana siguiente me levanté muy temprano para alistar todo para irme a la escuela mi padre nos llevaría ya que iba para su nuevo trabajo, la escuela era algo pequeña y no había mucho alumnado claro cuando me presenté y hable sobre la condición en automático todos me vieron como bicho raro pero era mejor para mí ya que evitaba que me estuvieran haciendo conversación algunas chicas las cuales vivían molestándome solo porque "era guapo" como si una carita bonita definiera lo que vale una persona, pero bueno esos primeros días todo estuvo normal me la pasaba en el salón de clases ya que le pedí al profesor no salir, claro podía sentarme en alguna jardinera pero me sentiría muy patético por no estar jugando y diviertiendome como los demás.
De casualidad ese día mientras estaba leyendo un libro que me dio curiosidad desde el primer día que llegue, escuché que alguien llamaba a la puerta del salón al levantar la vista note que se trataba de una chica, lo ignore y seguí con mi lectura escuchaba como intercambiaba palabras con mi profesor, pero fue cuando se despidió que esa voz llamo mi atención al levantar la mirada y encontrarme con sus ojos no pude evitar sonreír se trataba de esa niña que había ayudado tiempo atrás, así que para ver si me recordaba le dije el apodo que le puse en aquel tiempo, al ver cómo se ponía roja como un tomate y corrió para salir del salón me afirmó que se acordaba de todo.
Sin duda esto cambiaba todo al menos con ella aquí mi estadía no sería tan aburrida, al recodar cómo se veía me sentía tan emocionado había crecido y estaba más bonita que aquella vez lo único que me faltó fue verla sonreír para ver cómo se le formaba ese hermoso hoyuelo que tenía para la próxima vez haría todo lo posible por hacerla sonreír, haría todo por acercarme a la chica de las coletitas torcidas.