Capítulo 10

3300 Palabras

10Durante los días siguientes, cuantas veces Josafat intentó romper la barrera que se había alzado en torno a Freder, tropezaba con alguien que le decía con gesto inexpresivo: —El señor Freder no puede recibir a nadie. El señor Freder está enfermo. Pero Freder no estaba enfermo, al menos no como la enfermedad se manifiesta generalmente entre los hombres. De la mañana a la noche, de la noche a la mañana, Josafat vigilaba la casa, la cima de la torre donde se hallaba el piso de Freder. Por la noche, le veía tras las ventanas de visillos blancos que corrían a todo lo ancho del muro, una sombra que paseaba arriba y abajo durante horas y horas. Le veía a la hora del crepúsculo, cuando aún brillaban los tejados de Metrópolis bañados por el sol y sus calles, allá abajo, en un abismo de oscurida

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR