Boda sorpresa
NARRA BRIAR
—¡Papá, no puedo creer lo que estoy escuchando!
Mi padre, el señor Waylon Brooks, estaba de pie frente a mi diciéndome que tenía que casarme con un hombre a quien apenas conozco y que la boda sería en unas horas.
—Tu hermana se ha ido y nos ha dejado con todo esto a mitad de camino, ¿que se supone que debemos hacer? —espetó, estaba de malhumor y yo era con quien se desquitaba.
—¡Acaso crees que nos gustaría casarte a ti en lugar de mi hija Maisie con el gran Levi McAllister! Claro que no —me dijo Lilith, la mujer de mi papá. Esa señora me odia y se ha dedicado a hacerme la vida imposible siempre. Desde que tengo uso de razón. —Se supone que era mi hija quien se tenía que casar con el y no tu. Hasta es más hermosa.
No podía negar que todas sus palabras y insultos me dolían pero había aprendido a no ponerles tanta mente. Mi media hermana Maisie se había ido a no se donde y había dejado la boda atrás. Al parecer no estaba tan enamorada de Levi como para casarse con el y ahora vienen a mi como plato de segunda mesa.
—Papá, no puedo creer que tu seas quien me esté haciendo todo esto. Mi padre, mi sangre.
—Es por el bien de la familia, no tienes idea de la gravedad de todo esto. Si no se casa con Levi una Brooks estamos perdidos.
—Pero Levi quería a Maisie.
—Ellos... Levi lo único que quiere es casarse con una Brooks, Briar. No importa si era Maisie o tu. Tenemos que cumplir; es todo.
—¡No quiero! —le dije—No puedo casarme con un hombre a quien no conozco y de quien no estoy enamorada. No me puedes hacer esto, padre. —las lagrimas amenazaban con salir. Es que estar con alguien a quien no conozco y de quien no estoy enamorada era lo menos que podría hacer, era como traicionarme a mi misma. —¡Entonces yo también huiré!
—¡Ni se te ocurra, Briar! Si haces eso entonces te olvidas de que tienes padre. Levi no va a perdonar esta traición.
—Malagradecida —espeta Lilith, dándome una bofetada. Me llevé una mano a la zona afectada y miré a Lilith con mucho desprecio. A mala hora se casó con mi padre. Extrañaba mucho a mi madre, si ella estaría aquí nada de esto estaría pasando, papá no se hubiera casado con esta bruja y papá no se hubiera convertido en un hombre frío conmigo.
Mamá murió cuando yo era una niña y poco después papá se casó con Lilith, su estancia aquí no fue nada buena. Me enviaron a un internado un año después de eso, allá pasé parte de mi niñez y adolescencia, sola, sin el cariño de una madre y tampoco de mi padre. Era bien sabido que solo preferían a Maisie, que la tenían como la más hermosa y la mas extrovertida. Y lo era, ella se caracterizaba por ser sensual con los chicos, por ser el alma de la fiesta y yo... no era nada de eso. Era tímida y reservada, no sabía cómo coquetear y mi ex novio me había abandonado por una mujer mas bella. Se había aburrido de mi.
No soy guapa como esas chicas de revista y tampoco tengo un bonito cuerpo, ni siquiera yo misma me quiero así que no puedo esperar que otra persona lo quiera. Estoy segura de que si Levi McAllister me ve me repudiaría.
—¿Como te atreves? —espeté, estaba harta de los malos tratos que me daban, de que siempre me quisieran pasar por encima. Estaba cansada de ser su saco de boxeo e incluso su empleada. Lilith me usaba a cómo quería y era mi culpa por no defenderme.
—Lilith, no le pegues en la cara, no queremos que lleve un moretón y Levi no la quiera. Es nuestra única oportunidad de salir de esto.
—Hablas como si ya hubieras decidido por mi —le digo sería.
—No estoy esperando tu aprobación, Briar, te vas a casar con Levi y punto. Es mi última palabra.
—¿Por qué no vas a buscar a Maisie? Ve a buscarla hasta por debajo de las piedras y oblígala a casarse. Claro que no lo harás porque ella decidió no hacerlo, entonces respetas su decisión, en cambio a mi me obligas.
—Cállate, Briar —espeta Lilith—No hables de mi hija si ella no está aquí para defenderse. Al menos vas a servir para algo. La maquillista y la peinadora estarán aquí en dos horas así que tomate ese tiempo para reflexionar y hacerte a la idea de que te casarás con Levi. Y cambia esa cara, tienes que llevar una sonrisa radiante al altar.
No dije nada, solo bajé la vista. Al parecer no tenía otra opción que hacer lo que ellos me decían, siempre decidían por mi y se tomaban derechos que no le correspondían. Yo podría huir e irme lejos también pero sabía que papá jamás me lo perdonaría y me dolería mucho. Si Maisie volvía en cualquier momento ellos la recibirían con los brazos abiertos pero a mi no y eso me duele mucho. Mi padre, quien se supone que debía estar allí para mi se había convertido en un completo desconocido desde que se casó con Lilith.
Corrí a mi habitación y me encerré allí. Lloré mucho tiempo, lloré tanto que me quedé dormida.
Dos golpes en la puerta me hicieron despertar de golpe. Dos golpes más fuertes hicieron que me levantara y abriera.
—Papá...
—¿Has estado llorando? Briar, vas a tener unas ojeras horribles y mírate los ojos están hinchados.
—Papá... no quiero casarme.
—Pero tienes que hacerlo, al menos hazlo por mi. Es por el bien de esta familia. Levi es un hombre poderoso y muy apuesto, estoy segura de que llegarás a tenerle aprecio.
—Si tú lo dices...
—No quiero que llegues al altar viéndote como si fueras a un funeral, tienes que sonreír y parecer muy feliz. Levi estaría encantado de verte así. Además, habrán fotógrafos y revistas importantes presentes. Por favor, Briar, no me hagas quedar en ridículo.
—¿Es lo único que te importa, papá? ¿El escándalo? ¿La felicidad de tu hija no importa?
—Pienso en nuestra familia, por eso hago esto. No me quiero quedar sin el apoyo de McAllister, es muy importante para nosotros. Sin el nuestro patrimonio estadía en riesgo y ya no podríamos tener todas estas cosas que ahora tenemos.
—¿Y que hay de Levi? ¿Que tal si no le gusto?
—Te dije que de eso te no preocupes, Levi lo único que quiere es casarse con una de mis hijas, no importa cual sea.
—Estoy seguro de que cuando me vea será todo diferente.
—Abajo están esperándote por eso mismo, te van a poner bella. Recuerda de sonreír y parecer una novia dichosa de casarse con Levi. —Papá some guiña el ojo y luego se va, dejándome sola de nuevo.
Me miré al espejo y no me gustó lo que veía. Si Levi logra depreciarme entonces podría anular el matrimonio y yo sería libre. Claro, esa sería la solución y mi última esperanza. Levi tiene que repudiarme para dejarme, tiene que odiarme si es posible. Un hombre como el acostumbra estar con mujeres guapas del medio y con mujeres exitosas, modelos o hijas de buena familia.
Estoy segura de que a Levi no le gustare.
Bajé a la sala, Lilith estaba con las chicas arreglándose también. Ella ni siquiera me vio, platicaba animadamente con una de ellas. Dejé que la otra chica me maquillara, me pusiera algo en las ojeras para que se desinflamaran porque había llorado mucho. Alisaron mi cabello, pintaron mis uñas, me pusieron el vestido de novia que era de mi hermana. Ni siquiera eso tuve, un vestido de novia escogido por mi. Todo era de ni hermana, hasta el mismo Levi.
—Vaya, te ves hermosa —dice papá, entrando a la sala. Sabía que lo decía por obligación pero no me gustaba como me veía. El maquillaje era muy exagerado a mi parecer.
—El maquillaje hace magia —murmura Lilith, haciéndome sentir mal. Sentía un vacío horrible en mi estómago, sentía que vomitaria en cualquier momento. Sentía una tristeza enorme y ansiedad por todo lo que estaba pasando. Respire profundo y trate de tranquilizarme.
—En la iglesia todos nos están esperando, es hora de que la novia haga su aparición. Levi está esperando por Briar.
—Por Maisie, será —se me salió decir. Papá me dio una mirada amenazante mientras que Lilith rodó los ojos.
Si, seguro se querían deshacer de mi.
¿A donde se habrá ido Maisie y con quien? ¿Por qué me hizo esto? ¿Por qué no me advirtió de lo que quería hacer? Al menos yo hubiera estado prevenida, pero nadie sabe a donde se fue, nos dejó así con todo este problema que se nos sale de las manos. Y a mi, condenada a casarme con alguien que no conozco y que no ambo. A mi, obligada a estar cerca de Levi McAllister.