NARRA BRIAR —Está bien— dijo Levi acomodándose sobre la cama.— si quieres puedes tomar una ducha y luego te unes conmigo y los señores. Yo voy a hablar primero. Asentí y el bajo las escaleras. En el fondo me sentía mejor sabiendo que esas heridas estaban mejorando. Era un hombre terco y fuerte. Sé que eso no lo iba a derrumbar. No tenía mucha ropa que digamos así que me tocaría repetir, jamás pensamos que nos pasaría esto así que me metí en el baño para limpiarme un poco. Conocer a Levi no solo me había traído una perspectiva diferente de lo que es el amor, también estaba conociendo a una persona que, a pesar de los lujos que ha tenido siempre a su disposición, no ha sabido el verdadero significado de la vida. Lo puedo notar en cosas tan sencillas, que para él son grandes acontecimient

