Capítulo 11: Tomando acciones.

1986 Palabras
Dante La observo esperando una respuesta de su parte, siempre me he preguntado quién es ese hombre, y que le ha hecho, es muy probable que también la haya lastimado, y ni me quiero imaginar de que manera. -Tengo todo el tiempo del mundo para escucharte.-le digo con suavidad, ella suspira con cansancio mientras se acomoda en la cama para después mirarme fijamente, y le sostengo la mirada porque es descubierto que cuando hace eso encuentra el valor para hablar. -Es el mejor amigo de mi hermano, y él culpable del divorcio de mis padres.-dice y la miro confundido.-Es el amante de mi madre.-confirma mis sospechas. -¿Qué te ha hecho?-pregunto en un susurro. -Es el cómplice de Lorenza, trabajan juntos, y se que lo que pasó con mi cuñada es su culpa. Él ha participado en las palizas que me ha dado mi "madre", y...-no logra terminar la oración porque un sollozo sale de su garganta. -¿Qué más, cariño?-pregunto con suavidad. -La primera vez que intento propasarse conmigo tenía doce años, y sigue empeñado en tenerme, lo peor es que de que no descansará hasta hacerlo y tengo mucho miedo.- confiesa e inmediatamente cada uno de mis músculos se tensan, mi respiración se vuelve pesada, y siento la furia e impotencia en mis venas. Lo mataré, claro que lo haré, pagará por cada lágrima que ha derramado mi stellina.-No quiero que hagas nada, él es peligroso, y me dijo que... Tiene un arma, yo lo ví, te lo juro.-dice apresuradamente, y veo el miedo en sus ojos. Ese infeliz la tiene amenazada, pero hoy se termina todo, ella será libre y feliz, le daré el mundo. -¿Te amanazo?-le pregunto sabiendo la respuesta, pero necesito que hable conmigo. -Sí, con su arma, él es muy peligroso, creo que debo irme o los lastimará.-dice e intenta nuevamente huir, pero se lo impido abrazándola.-Ella dijo que... no seria feliz mientras viva.-dice hipeando. -Sh, todo mejorará, eso tenlo por seguro, pero... debes decirme todo lo que recuerdes, hasta el mínimo detalle, tienes que hablar, no puedes seguir sufriendo en silencio.-le susurro provocando que se aferre más a mi. -Tengo miedo.-dice sollozando. -No tienes que temer, nunca más estarás sola. Déjame ser tu soporte, permíteme ayudarte con esta carga, no te escondas de mi, stellina.-le pido separandola un poco para que vea que hablo enserio. -Tengo tanto miedo, todo esto es nuevo para mi, me has apoyado más que mi propio hermano, has estado en mis peores momentos y no me has abandonado. Tengo miedo a lo que puedo llegar a sentir, y que tú te canses de mi, y me dejes.-me dice apenada. -Nunca me cansaría, hay muchas cosas que no entiendes, pero me has cambiado desde que llegaste.-le digo con sinceridad.-Serás feliz, es una promesa.-le digo dejando un beso en su frente. Mentiría si dijera que no deseo besar esos suaves y delicados labios, pero tiempo al tiempo. Soy tan loco que hasta eso planearé, con ella todo tiene que ser especial. -Gracias...-es interrumpida por el ruido de la puerta y la voz de Donato. -Tanto él médico como él abogado ya están aquí.-nos informa. -Bien, gracias.-le digo dándole un asentimiento. -¿Cómo estás, Andrea?-pregunta sin dejar su seriedad. -Bien, eso creo.- contesta mi stellina. -Que bueno, cualquier cosa estamos abajo.- avisa saliendo de la habitación. Me gusta el cambio de actitud de mi hermano, y todo gracias a la larga charla que tuvimos hace unos días, se que no es malo solo le cuesta confiar y lo entiendo, pero también es consciente de que debe respetar a los nuestros, y ella ya es parte de nuestra pequeña familia. -Mientras el médico te revisa, iré a hablar con el abogado.-le explico y ella me mira con desconfianza.-nadie te hará daño en esta casa, pero si quieres estar más tranquila mandaré a Pia y a Donato para que estén contigo.-le digo y ella asiente más tranquila. -Eso sería de gran ayuda.-dice soltandome. -Cualquier cosa me llamas, estoy para ti.-le digo al tiempo que me levanto de la cama para comenzar a caminar hacia la salida. Una vez salgo me encuentro con el doctor, para mí mala suerte en el único médico que confío es en el que era amigo de mi padre, él mismo que me sugirió alejarme de mi stellina. -Cuando la termines de revisar quiero que me digas lo que tiene.-le digo. -Asi lo haré.-dice con profesionalismo, al menos le ha quedado claro que solo debe hacer su trabajo y no opinar en lo que haga con mi vida. Bajo las escaleras, y sigo el camino hasta la sala, la televisión está apagada y tanto Pia como Donato lucen preocupados, ellos apenas sienten mi presencia se acercan a mi. -¿Cómo se encuentra?-pregunta Pia con su vocecilla. -Mal, necesita nuestro apoyo.-le digo sin revelar las razones, son cosas que no me corresponde andar contando, ya sabrá Andrea si se lo cuenta.-¿Pueden acompañarla mientras estoy en mi despacho?-les pregunto. -Claro.-dice Donato. Cuando ambos se pierden de mi campo de visión, comienzo a caminar el trayecto que me queda hasta mi despacho. En cuanto abro la puerta me encuentro con mi abogado, fue abogado de mis padres por muchos años y sigue a nuestro servicio. -Buenas noches, lamento haberlo hecho venir a esta hora, pero era urgente.-le explico pasándole mi mano en señal de saludo, el señor me corresponde amablemente. -No es una molestia, y menos si se trata de un Ferrara.-asegura.-Y bien dime ¿En qué puedo ayudarte?-pregunta. -Es bastante complicado, y por lo mismo confío en tu trabajo, se trata de mi novia.-empiezo. Si, puede que aún no sea mi novia, pero es mejor si todos saben que es mi novia, así sabrán que no pueden meterse con ella o estarán en graves problemas.-Su madre y la pareja de su madre, la tienen amenazada, ellos la han estado maltratando por años, y...- suspiro frustrado ya que esto será difícil. -¿Quieres que paguen?-pregunta estudiando el caso. -Si, pero ese no es el problema, ella es menor de edad, y estamos hablando de Lorenza Lombardi.-le cuento. -Esos si que son problemas, pueden acusarte de su agresor,y por si fuera poco esa mujer tiene muchas influencias.-dice.-¿Cuando cumple la mayoría de edad?-pregunta. -En un mes y unos días.-le digo y el asiente. -Bien, tenemos dos opciones.-me cuenta y lo escucho atento.-En primer lugar, podríamos esperar a que cumpla la mayoría de edad y recién tomar acciones legales, pero tendría que volver con su madre o sino puede denunciarte e irás directo a la cárcel porque es menor. En segundo lugar, podemos denunciarla y conseguir pruebas, pero de todas manera te meterás en problemas, y a ella la llevarán a un hogar.-me explica. -No me gusta ninguna de las dos opciones, por el momento ve investigando el caso, hablaré con ella y según lo que decida ella, te estaré hablando.-le digo. -Bien, con respecto a la demanda encontrá del colegio y de los infiltrados, está yendo todo muy bien. Hay muchas cosas en su contra, los dueños están metidos en algo grueso, y eso solo los hunde más-me informa y asiento conforme. -No me interesa el dinero, pero deben pagar por haberse metido con los míos, nadie sale ileso si se mete con uno de los míos.-digo con voz dura.- Necesito los servicios de tú hijo.-le digo. -Bien, lo llamaré y estará a tu disposición.-dice saliendo del despacho. El hijo de mi abogado es mi investigador privado, él me dará toda la información del miserable de Elliot, y en cuanto lo tenga en mis manos le haré pagar. Se atrevió a mirarla, a intentar propasarse, a pegarle y a amenazarla, y eso no se lo perdonaré. Tan solo tenía 12 años, era una niña, es una niña que no merecía esa mierda de infancia que tuvo, nadie merece pasar por eso. Mi vida era tan perfecta, era el niño más feliz, tenía dos hermanos pequeños para proteger y jugar, tenía unos padres amorosos, entregados y buenos consejeros. Éramos cinco personas unidas, felices y saludables, toda marchaba de maravilla. Todavía recuerdo cada charla con papá y mamá, los consejos que parecían tontos, pero que ahora son los que más retumban en mi mente, nuestros planes a futuro, la idea de festejar mi graduación a lo grande. Pero todo eso se fue, se terminó antes de empezar, los perdí, y se que una parte mía se fue con ellos, mis pilares, mis mejores amigos, mis modelos a seguir se habían ido sin que estuviera preparado para aceptarlo. Fue un golpe muy duro para mí, y ni hablar para mis hermanos, de un momento para otro habiamos quedado solos en este mundo, apenas éramos unos niños que necesitaban a sus padres, y se que siempre nos harán falta, es un vacío que jamás se llenará. Mis padres me hicieron prometer que protegería a mis hermanos, que sería un buen hombre como ellos siempre habían querido, que seríamos felices... Lo que ellos no sabían es que podríamos lograr todo aquello, pero que su perdida jamás la entenderíamos, porque cuando se pierde a un ser querido no se encuentran razones, nada es lógico, solo sentimos ese dolor que desgarra nuestro corazón, nuestra alma, no hay consuelo,... Solo seguir, y aprender a vivir con esa perdida. Dejo de lado mis pensamientos cuando tocan la puerta, parpadeo desconcertado, me he perdido tanto en mis pensamientos que me he olvidado todo lo que sucede alrededor. -Pase.-digo y enseguida entra el doctor. -Dios es milagroso, la señorita solo tiene unos rasguños, pero nada grave, y eso es raro teniendo en cuenta que por lo que ví sufrió una caída.-me explica y puedo suspira un poco aliviado. -Bien, gracias por venir a estas horas.-le agradezco. -No hay de que, Dante. Cuidense, y espero que se solucionen sus problemas, se nota que esa chica ha sufrido mucho.-dice sincero. -Estaremos en contacto.-le digo,aún ano olvidó lo que me dijo la última vez. Cuando el médico se va, me relajo antes de salir de allí para ir a ver a Andrea. Una vez, llego me topo con mis hermanos a punto de salir, ellos me hacen seña para que haga silencio. -Se ha quedado dormida, le he ayudado a darse una ducha,... ¿No nos dirás lo que tiene verdad?-pregunta Pia en voz baja. -No, ella se los contará cuando esté lista.-le digo.-Pueden irse me quedaré con ella.-les digo y ellos salen en silencio dejándome a solas con mi ángel. Me acerco despacio hasta la cama, en dónde me siento, y con delicadeza acaricio su rostro, se ve tan tranquila, es la primera vez que la veo dormida y disfruto de hacerlo. Ella lleva una remera y unos shorts de los que usa mi hermana, se ve tan pequeña, tan frágil que solo quiero tenerla entre mis brazos para protegerla de todo y todos. Mientras la contemplo le mando un mensaje al investigador sobre lo que quiero que haga, y luego le envío otro mensaje a mi jefe de seguridad, le pondré guardaespaldas, así estaré un poco más tranquilo. Tanto mis hermanos como yo tenemos guardaespaldas porque al ser los herederos del imperio de los Ferrara estamos en riesgo contanste. El resto de la madrugada me mantengo cuidando el sueño de mi ángel. Mamá, papá, gracias por mandarme a un ángel. Prometo cuidarla con mi vida. Buenas noches, espero que estén muy bien y que hayan disfrutado del capítulo y si es así déjenlo en los comentarios. ¿Quién quiere que Dante le de una paliza a Elliot? ¿Qué opinan del personaje de Andrea? ¿Y el de Dante? ¿Les gusta todo lo que Dante está haciendo por su stellina? ¿Quieren saber más sobre lo padres de nuestro protagonista? Nos leemos el sábado. Les deseo un feliz año nuevo, lleno de bendiciones y éxitos ??. Estefanía... Saludos ❤️
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR