Capítulo 15: Ella de nuevo.

1798 Palabras
Andrea Nuestras bocas se mueven lentamente disfrutando del momento, de la dicha de tenernos, las manos de mi novio descansan en mi cintura mientras me besa, y las mías se sostienen de su hombros. Nos separamos por falta de aire, y mientras recuperamos el aliento nos miramos fijamente, él me sonríe y yo le correspondo de la misma manera. -Me encanta besar tus labios, mi stellina.-dice sin dejar de observarme e inconscientemente mis mejillas arden por sus palabras, y es que a pesar de que han pasado dos semanas desde que somos novios aún no me acostrumbro a sus nuestras de afecto, y todo esto se debe a qué en realidad jamás he tenido ese tipo de trato con nadie, mis padres nunca me han dicho un "te quiero", así que me resulta raro y a la vez me da miedo de amar y que esto termine mal.-¿Cariño?-pregunta confuso provocando que salga de mis pensamientos. -Yo... ¿Qué decías?-pregunto avergonzada. -Nada, ¿Quieres contarme algo?-pregunta atento mientras acaricia mi mejilla con toda la delicadeza del mundo. -Solo pensaba en lo raro que me resulta esto.-confieso señalandonos a ambos. -Lo sé, me pasa lo mismo, siempre habían sido solo mis hermanos, pero apareciste y me cambiaste La vida de mil maneras que ni siquiera lo imaginas.-dice mirándome con una sonrisa. -¿Nunca antes tuviste novia?-pregunto sin pensarlo y ya es muy tarde para retractarme. -No, bueno novia nunca, solo tú sabes.-dice con nerviosismo, ¿Qué se? -¿Qué debería saber?-pregunto con el ceño fruncido. -Andrea, a veces me sorprendes con tu inocencia.-dice más relajado.-Era solo para pasar el rato, y creeme que eso me avergüenza, pero es mi pasado y tú eres mi presente y mi futuro.-dice con seguridad. -¡Oh!-es lo único que logro emitir al comprender a qué se refería. -¿Y tú? ¿Acaso tengo algún rival?-pregunta con diversión. -Yo... no, nunca nadie se había acercado a mi.-susurro. -Pues eso era porque sabían que no les convenía enfrentarse conmigo.-dice presumido e inevitablemente me río de él.-¿Así que a mi bella novia le causa gracias?-pregunta al tiempo que me acorrala contra la pared de su habitación. -Dante.-susurro perdida en sus ojos grises. -¿Qué pasa, cariño?-pregunta divertido con mi incomodidad. -Yo... tus hermanos nos esperan para desayunar.-le digo queriendo escapar, porque cada vez que lo tengo cerca no soy dueña de mis emociones. -Bien, iremos, pero antes deberás darme un beso.-negocia. -Esta bien.-digo sin resistirme, solo acerco mis labios a los suyos y lo beso, él me presiona más a su cuerpo para prolongar el beso. -Eso si que es un beso, ahora sí podemos irnos, stellina.-dice separndose de mi, y dejándome hecha un manojo de nervios. Ambos caminamos hacia la salida, nuestras manos entralazadas como ya es costumbre, ninguno dice nada solo disfrutamos del silencio que para nada es incómodo. Apenas entramos al comedor, nos reciben las risas de mis "cuñados", aún me resulta extraño llamarlos así, pero se que con el tiempo me acostumbraré. -Buenos días, tortolitos.-saluda burlista mi cuñada. -Buenos días.-saludo incómoda. -Mejor calla, Irene.-le dice mi novio provocando que la sonrisa de su hermana se convierta en una mueca de desagrado. -¡Hey, tú te avisas porque no tienes segundo nombre!-exclama indignada provocando que todos nos riamos.-¿Qué mal he hecho para terminar con estos inmaduros?-pregunta fingiendo estar agotada de nosostros.-Llamaré a Andriano para que me rescate de esta prisión.-dice con cizaña e inmediatamente sus hermanos se ponen serios, y debo aguantarme para no reírme de sus expresiones. -Ya estuvo bueno, Irene.-le dice Dante soltando mi mano para seguidamente correr la silla e invitarme a sentarme. -¿Ustedes nomás pueden burlarse?-pregunta levantándose de la silla para enfrentar a sus hermanos. -Desayunemos en silencio.-pide Donato. -¿Qué te enamoró de mí hermano?-pregunta volviendo a tomar asiento e ignorando a sus hermanos. -Yo,... no sabría explicarlo.-digo inquieta. -Ya sabía yo que no tiene nada bueno, ¿Ves hermanito que solo está contigo por lastima?-pregunta bromeando. -¿Te levantaste con ganas de pelear?-contrataca acomodándose a mi lado para comenzar a desayunar. -Nah, solo me defiendo.-asegura encogiendose de hombros.-Doni, ¿Como era que se llamaba esa niña? ¿Lia?-le pregunta e inmediatamente Donato la fulmina con la mirada. -Metete en tus asuntos, renacuajo.-le dice entre dientes para seguir con su desayuno. -Claro, ustedes si pueden opinar sobre mi vida, pero yo no puedo hacerlo.-le dice enojada. -Basta los dos, ya deben dejar los berrinches.-ordena Dante, logrando que sus hermanos menores se callen y coman en completo silencio. *** -Cualquier cosa me llamas.-repite por tercera vez. -Lo haré, además ellos siempre me cuidan, no debes preocuparte.-le digo sonriente para calmarlo al tiempo que cuelgo mi mochila en mi hombro. -Si, tienes razón, pero no me perdonaría volver a verte lastimada.-dice para seguidamente dejar un beso en mis labios.-Te quiero, cariño.-me dice separndose de mi. -Te quiero, Dan.-le respondo para después darme la vuelta y caminar hacia los chicos que me esperan en la entrada del instituto. -Crei que no te soltaría más.-dice divertida. -Solo se despedía.-les explico mientras comenzamos a caminar hacia las instalaciones. Una vez llegamos al pasillo, Donato se despide diciendo que debe hacer algunas cosas, por lo que nosotras seguimos el camino hasta nuestros salones. -Asuntos ajá, ese niño se ha enamorado.-dice pensativa. -¿Y eso es malo?-pregunto confundida. -No, malo no és, lo malo es de quién se ha enamorado.-asegura. -¿Y quién es? Claro si se puede saber.-digo intrigada. -Lia Morelli, hija del enemigo número uno de nuestra empresa, su padre compitió toda su vida contra nuestro padre, y hoy en día sigue haciéndolo encontrá de mi hermano, y ahora resulta que el aborto mal hecho de Donato dis que está enamorado de la Barbie de goma.-me explica y no sé si reírme por sus palabras o preocuparme. -Eso si que es un lío, pero ella no tiene la culpa de ser hija de quién es, tal vez sea buena chica.-le digo, si no lo sabré, mis padres, en especial mi madre es una persona cruel, pero no por eso yo seré así. -No te creas, ella es una muñequita que se la pasa presumiendo a todo el mundo que es hija del respetable Morelli.-dice imitando la voz de esa chica. -¿Y crees que él está enamorado?-pregunto. -Si, y eso es lo que más me sorprende, mi hermano es muy complicado y sobre todo desconfiado.-dice tratando de entender la situación. -Bueno, dicen que siempre llega alguien para cambiar nuestra vida para bien o para mal.-le comento. -Si, y mis hermanos no entienden que ese alguien es Andriano.-me dice con picardía dejándome muda.-¡Hey! No te espantes solo bromeó, la verdad es que me gusta joderle la paciencia a mis hermanos.-dice divertida justo cuando llegamos hasta su salón. -Pia, yo... este, ¿Podrías acompañarme a comprar un poco de ropa?-pregunto. Después, de pensarlo mucho he decidido que quiero cambiar, y que para hacerlo también debo aprender a amarme y no ocultarme todo el tiempo, así que el primer paso es comprarme ropa con la que me sienta segura conmigo misma. -Pero que pregunta, por supuesto que te acompaño, cuñada.-dice guiñándome un ojo. -Muchas gracias, nos vemos luego.-me despido para seguidamente darme la vuelta y encaminarme hacia mi salón. En cuanto, llego encuentro a Dante peleando con otro chico, y me quedo quieta sin saber que hacer, todos los alentan a que sigan peleando. -Te dije que no te metieras con ella.-le grita mi cuñado al joven. -Ella no se escapara de mi.-le asegura. -Separenlos.-les pido, pero nadie hace nada.-¡Donato, debes calmarte!-le grito al tiempo que le agarro de uno de sus brazos. -No te metas en esto, Andrea.-dice con voz dura al tiempo que lanza al chico al suelo y por la fuerza con la que lo hace y al estar agarrada de su brazo caigo al suelo. -Auch.-digo ya que ahora me duele mis nalgas. -¡Maldición!-exclama pasandome su mano y la cual acepto.-No debiste meterte, ¿Te he lastimado?-pregunta preocupado a lo que niego de inmediato.-Dante, me matará por haberte empujado.-dice nervioso. -No se lo diré, solo fue un accidente.-le digo separandome de él. -¿Ya no peleas, marica?-pregunta ese joven levantándose para enfrentarlo. -Te veo a la salida.-le dice palmeandole el hombro para después caminar hacia su asiento y hacer como si nada hubiese pasado. Me encamino hacia la silla que está adelante de la silla de mi cuñado, dejo mi mochila en el suelo y comienzo a sacar lo indispensable. Las horas pasan a pasos lentos, me aburro y es que no veo la hora de ir de compras, estoy muy ansiosa. Apenas toca el timbre guardo todas mis cosas, me coloco la mochila en el hombro y para después levantarme y comenzar a caminar hacia la salida del lugar. -Pia ha dicho que irán de compra, así que el chófer las llevará.-me informa a mis espaldas. -¿Tú no vendrás.?-le pregunto. -No, tengo cosas que hacer.-dice sin dar mucha información. Cuando llego a los pasillos, me encuentro con una eufórica Pia, ella es tan espontánea, y se nota que es feliz. -¿Estás lista para un cambio de look, cuñada?-pregunta más emocionada que yo. -¿Cambio de look? Pero si yo no dije eso, solo compraremos ropa.-le digo confundida. -Como se nota que no me conoces, mujer.-dice fingiendo seriedad.-Primero iremos al salón de belleza y luego,... ya veremos qué haremos luego.-dice agarrando mi mano para salir de allí. Pia me tiene de aquí para allá, fuimos al salón de belleza, a la joyería, a comprar ropa y ahora estamos en una heladería del centro comercial, debo confesar que ya estoy exhausta, pero que también estoy feliz de poder compartir esto con una amiga. Mi sonrisa se borra cuando la veo, ella me sonrie con malicia, y es cuando pierdo el control, ella ha venido por mi, de seguro intentará hacerles daño a ellos e incluso a mi. ¿Por qué no puedo ser feliz? -¿Andrea? ¿Qué tienes?-pregunta haciendo que la mire.-Te has puesto pálida como si hubieses visto un fantasma.-dice preocupada. -Yo,... quiero irme.-digo levantándome con la intención de salir de allí antes de que ella me atrapé. -¿Qué? Pero si acabamos de llegar.-dice ahora confundida. -Por favor, vamos.-digo casi suplicando y entonces ella se alerta. -Vamos.-dice ayudandome a agarrar las bolsas. Estoy a punto de tener una crisis, y no es para menos, la mujer que me ha destruido está justo aquí, y se que para nada bueno. Buenas noches, espero que estén muy bien y que hayan disfrutado del capítulo y si es así déjenlo en los comentarios. Nos leemos el jueves. Estefanía... Saludos ❤️
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR